El abogado de Lázaro Báez dijo que su cliente está detenido “ilegítimamente”

El día en que Luciana Báez se presentó ante la Justicia para desligarse de la causa de lavado de dinero por la cual está preso su padre, Lázaro Báez , el abogado del empresario, Maximiliano Rusconi, se mostró públicamente y en una entrevista en TV describió el caso como una “persecución”.
Rusconi manifestó en el programa Intratables que no está de acuerdo con la figura del arrepentido y expuso desde la jurisprudencia que su cliente está privado “ilegítimamente de la libertad”.

Acusado de lavar cinco millones de dólares provenientes de la evasión fiscal de su constructora a través de la operatoria de la cueva financiera SGI, conocida como “La Rosadita”, Báez fue detenido el 5 de abril del año pasado tras la decisión del juez Sebastián Casanello , por riesgo de fuga. Esa decisión es considerada por Rusconi como una “condición ilícita”.
“El problema es que la persona (por Lázaro Báez) está condenada por la sociedad, y es difícil demostrarle a la gente que incluso cuando hay una condena social también Lázaro Báez merece [gozar de] ciertas reglas jurídicas, que no esté preso en condiciones ilícitas (.) Estaba demostrado que no había riesgo de fuga”, dijo.

“En el mundo se estudia esto como un caso escandaloso”, añadió.

Ante las preguntas del panel, el abogado defendió el incremento patrimonial del empresario patagónico: “Desde el sentido común, Báez hizo su dinero ganando licitaciones que nunca fueron objetadas. Es muy claro que todas las obras adjudicadas a Lázaro Báez fueron por licitación”.

¿Dónde está la coima?

Además de resaltar la legalidad de las obras públicas de las empresas de Báez, el cumplimiento en los tiempos de entrega y de negar los sobreprecios, Rusconi cargó contra el juez Bonadio por indicar en una resolución de la causa Los Sauces que “el alquiler estaba, el inquilino estaba y el contrato de locación estaba con el pago de cheques y al precio de mercado”.

“¿Dónde está la coima?”, cuestionó el abogado defensor.

fuente LA NACION

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