Las sugerencias de un jefe político son instrucciones. Con esa lógica el kirchnerismo de la ciudad de Buenos Aires empezó a buscar una candidata para encabezar la lista de diputados nacionales por la Capital. La sugerencia/instrucción de Cristina Kirchner fue clara: es mejor que sea una mujer y, en lo posible, una carta sorpresiva.

Así fue como en cuestión de horas quedaron relegados los dos dirigentes que pugnaban por ese lugar, Daniel Filmus y Juan Cabandié. Los únicos nombres que salieron a la luz como opciones para cumplir los deseos de la ex presidenta, los de la ex embajadora en Londres Alicia Castro y de la ex legisladora porteña Gabriela Cerruti, no cumplen con el segundo requisito, reconocen sus impulsores, por lo que la búsqueda está en pleno desarrollo.

Sería alguien de fuera de la política partidaria, quizá del mundo artístico, pero con las herramientas suficientes para dar el debate público con los principales candidatos del distrito: Elisa Carrió y Martín Lousteau. “En esta época donde calan tan profundo las reivindicaciones de género, Cristina cree que lo mejor para enfrentar a Lilita es una candidata mujer”, explicó a LA NACION un dirigente con acceso a la ex presidenta.

La idea de los que la frecuentan es que una candidata con esas características podría contribuir a cumplir el objetivo de superar el 25 por ciento y recuperar el segundo lugar, perdido en 2013. Los kirchneristas se ilusionan con una pérdida de votos de Lousteau, como resultado del deterioro de su imagen como opositor a Pro.

Pero el nombre de esa candidata sorpresa no es lo único que le falta definir al kirchnerismo. Cuando todo parecía encaminarse hacia unas PASO que incorporaran a fuerzas de izquierda ajenas al espacio, como Patria Grande, de Itai Hagman, en las últimas horas creció una corriente que indica que debería haber una sola lista, en espejo con la estrategia encabezada por Cristina en la provincia de Buenos Aires.

Eso podría demorar el lanzamiento del frente en el que estuvo trabajando el presidente del PJ porteño, Víctor Santa María, previsto para hoy, dos días antes de la inscripción de las alianzas. De acuerdo con ese plan, ahora en duda, el frente iba a tener dos o tres listas compitiendo en las PASO.

La principal iba a estar integrada, si se llegaba a un acuerdo, por los dos espacios kirchneristas más importantes del distrito, los que protagonizan las principales tensiones para el armado de las boletas. De un lado, el cristinismo puro, encabezado por La Cámpora y Nuevo Encuentro; del otro, el kirchnerismo crítico, encarnado por el PJ y la Corriente Nacional de la Militancia, la fuerza que lidera Daniel Filmus.

Una segunda lista era la que encabeza Hagman, distanciado de Claudio Lozano, y una tercera, la que promueve las candidaturas de Guillermo Moreno y Gustavo Vera. Al resto de los espacios no le generaba ninguna gracia tener que ir a internas con Moreno, pero remarcaban que Santa María se había comprometido a dejarlo competir.

En ese esquema, el primer candidato para la Legislatura de la lista principal sería el dirigente de La Cámpora Mariano Recalde, en carrera para pelear por la jefatura de gobierno en 2019. Pero todavía reina la incertidumbre.

Tampoco está definido el nombre que llevará la alianza. Desde el cristinismo intentan imponer el sello de Frente Ciudadano, el mismo que se baraja para la provincia de Buenos Aires. Los otros sectores prefieren algo así como Unidos por Buenos Aires, para no parecer tan cristinistas. Tampoco está definido qué lugar le tocará en el reparto al PJ randazzista, entre el que se cuentan Alberto Fernández y el Movimiento Evita.

Si llegara a imponerse la idea de que no haya competencia interna, habría menos lugares para repartir en las listas, todo un desafío para un kirchnerismo en plena ebullición que intenta recuperar el terreno perdido. Las definiciones se conocerán a último momento, a la espera de lo que decida Cristina.

Máximo llama a los que se fueron

En línea con la estrategia de su madre, Máximo Kirchner pidió unidad en el PJ de cara a las próximas elecciones y prometió recibir “con los brazos abiertos” a los diputados que dejaron el FPV. “Si quieren la unidad del peronismo ya la podemos ir construyendo, porque pueden volver al bloque del que se fueron”, afirmó durante un acto en Avellaneda.

fuente LA NACION

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