Luego de una extensa jornada dominada por la tensión y las denuncias, la Justicia dispuso la liberación de la mayoría de los detenidos en la Plaza de Mayo durante la marcha por la aparición con vida de Santiago Maldonado.

Desde la mañana hasta bien entrada la tarde de ayer, los detenidos estuvieron en los tribunales de Comodoro Py, donde fueron indagados por el juez federal Marcelo Martínez de Giorgi por los delitos de “intimidación pública, atentado y resistencia a la autoridad” durante la movilización del viernes último, cuando se cumplió un mes de la desaparición del joven.

Menos de dos horas después de terminado el proceso, el juez dispuso la liberación de 30 detenidos, en línea con el pedido de excarcelación que habían hecho los abogados defensores.

Sólo quedó una persona en custodia porque se detectó un problema con su documentación.

Fuera de los tribunales, los manifestantes que se movilizaron para transmitir apoyo -y que habían amenazado con montar una guardia hasta que los liberaran a todos- celebraron con cánticos la disposición del juez.

Los manifestantes pasaron los últimos días custodiados en comisarías luego de haber sido capturados por la policía durante los graves incidentes del viernes, cuyos destrozos demandarán al gobierno porteño una inversión millonaria para volver a poner en condiciones el mobiliario público.

Aunque la jornada transcurrió sin cruces con las autoridades, hubo momentos de intranquilidad.

Tras seis horas de demora -los detenidos habían sido citados a las 8-, el juez federal Marcelo Martínez de Giorgi comenzó a tomar las declaraciones pasadas las 14, luego de que un grupo de abogados defensores cuestionaron públicamente la tardanza.

Fuera de los tribunales hubo unas 1500 personas, según los testigos, pertenecientes a partidos de izquierda y organizaciones sociales que instalaron una carpa.

Hubo un clima “enrarecido” durante todo lo que duró el proceso, según los defensores, quienes reiteraron su cuestionamiento por presuntas irregularidades en el procedimiento judicial.

“Todo el expediente es un dibujo absoluto desde el punto de vista policial. Dice que muchos fueron detenidos en la Plaza de Mayo cuando no fue así”, afirmó a LA NACION la abogada María del Carmen Verdú, que estuvo en los tribunales desde la mañana.

La militante de la Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional (Correpi) se quejó porque “en el hall había una fila de policías” que no les permitían a los “abogados acreditados en el expediente pasar a preguntar qué pasaba con la demora [en el inicio del proceso]”.

Una vez terminadas las declaraciones, el juez debía definir si otorgaba la libertad a los detenidos, entre los que había periodistas y docentes.

En una reunión con los manifestantes fuera de los tribunales, los abogados afirmaron que el juez se había comprometido a definirlo con celeridad.

La defensa le reclamó rapidez a Martínez de Giorgi, particularmente por el caso de uno de los detenidos, que necesita atención médica. “El resto de los detenidos está bien, mal higienizados y mal dormidos, pero bien”, afirmaron.

El avance de la causa

Mientras tanto, en el Gobierno siguen de cerca el avance de la causa por la desaparición de Santiago Maldonado.

Según explicó un funcionario del Ministerio de Seguridad a LA NACION, es “inminente” que se conozcan los resultados del cruce de los estudios de ADN de los familiares del joven y las muestras que se tomaron tras el enfrentamiento entre la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM) y el puestero Evaristo Jones, que afirmó haber acuchillado a uno de los que participaron del ataque. Según lo que se pudo saber de los estudios, de las tres muestras que se tomaron, una es de Jones, otra es de un sujeto masculino y otra fue tomada de una cinta que se utilizó para atar a Jones durante el ataque. El origen de estas dos es lo que resta definir.

Ayer, en declaraciones a Clarín, el jefe de Esquel de la Gendarmería, Juan Pablo Escola, aseguró que no se detuvo ni se mató “a nadie” en el operativo que encabezó el 1° de agosto pasado en Cushamen, donde fue visto por última vez el joven.

Por su parte, luego de mostrarse en una misa por Maldonado, la candidata Cristina Kirchner interpretó ayer que el Gobierno impulsa una “cacería de gente y periodistas” en el caso.

Su vestimenta, clave para reconocerlo

ANCUD, Isla Grande de Chiloé (De una enviada especial).- Durante los tres meses que Santiago Maldonado permaneció en Chile usó la misma ropa: una parka holgada negra, pantalones oscuros y borceguíes de cuero también negros. La peculiaridad en su vestimenta que aquí llamó la atención fue que usara las medias por arriba del pantalón.

Esa característica fue la que llevó a Juan Carlos Guerrero, uno de los dueños de las cabañas Vista Hermosa, que Maldonado alquiló durante un mes y medio, a afirmar que “es muy probable que el hombre que aparece en el video que aquí se pasó por televisión sea él”, según dijo a LA NACION

Se refería a la prueba documental que aportó la familia, donde se ve a un grupo de encapuchados cortando la ruta 40 el 31 de julio pasado. Guerrero no es amigo del joven. Sólo se relacionó con él en términos comerciales: le cobraba el alquiler de la cabaña que usó hasta el 21 de abril.

“No podría afirmarlo con absoluta certeza, ya que está encapuchado. Pero por la campera negra, los borceguíes y sobre todo por el modo en que usa las medias arriba del pantalón, yo diría que es él”, señaló Guerrero con relación a las imágenes grabadas por un canal de TV en Chubut y que hoy están siendo peritadas.

fuente LA NACION

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