os abogados dicen que la ecuación en el derecho penal se compone de tres variables: la materialidad del hecho y su calificación legal; la responsabilidad o autoría, y la sentencia. La causa por la muerte del fiscal Alberto Nisman inauguró una nueva etapa, luego de que el informe de la Gendarmería Nacional despejó la primera variable de la ecuación: un informe oficial descartó la idea del suicidio y estableció que el hecho fue un asesinato, que se puede calificar como un homicidio. Ahora los investigadores buscarán determinar quiénes son los responsables.

Y en esta nueva etapa de la causa, los que quedaron en la mira de la Justicia son ahora Diego Lagomarsino, que le llevó a Nisman un arma, supuestamente para su defensa, y los policías que debían custodiar al fiscal y no lo hicieron, a tal punto que apareció muerto horas después de que entró un hombre con una pistola al departamento.

El peritaje de Gendarmería, al hablar de un homicidio, no sólo estableció que al fiscal lo mataron, sino que también que aparentemente existió un plan para hacerlo aparecer como un suicidio. En esta lógica es que los sospechosos de colaborar con la construcción de este relato terminaron bajo la mirada de la Justicia. Aquí Lagomarsino aparece en primer término.

El técnico informático se retiró al atardecer del sábado 17 de enero de 2015 tras tomar un café con el fiscal. El nuevo estudio de la Gendarmería ubica la hora de la muerte entre las 2 y las 3 de la mañana del domingo 18 de enero y no a las 9 de la mañana, como sostuvieron los expertos de la Corte. La querella de Lagomarsino cree, en cambio, que Nisman murió entre las 11 y las 13 del domingo.

Considerando la nueva data de la muerte, Lagomarsino se favorece, porque está documentado que dejó el departamento de Nisman al anochecer del sábado. Nisman estaba vivo en ese momento porque llamó a su madre, Sara Garfunkel, a las 23.52 del sábado 17 desde su línea fija de Le Parc. Minutos antes había hablado con su tía Lidia y con su hermana Sandra. Y toda la tarde lo hizo con su secretaria, Soledad Castro. Ahora se investigará si mientras estuvo en el departamento con Nisman Lagomarsino hizo exclusivamente lo que dijo que hizo.

Por otro lado, los custodios están siendo investigados para determinar si incumplieron con sus funciones o liberaron la zona.

El fiscal Taiano recibirá hoy el informe que elaboraron los 28 gendarmes de la junta interdisciplinaria más los peritos de parte. Los expertos que aportó Diego Lagomarsino elaboraron un dictamen en disidencia donde aseguran que Nisman se suicidó.

Los especialistas de Lagomarsino tienen sus propias explicaciones para los hallazgos de la Gendarmería. Allegados al técnico informático que contrató Nisman para que lo ayudara dijeron a la nacion que, por ejemplo, el estudio no especifica la cantidad de ketamina encontrada ni cómo llegó al cuerpo. Ni tampoco si estaba metabolizada o no. Es decir, si le fue suministrada por la boca o inyectada, y si el organismo había tenido tiempo de incorporarla. Esto, señalan, es importante porque puede ser la diferencia en el uso de la droga que le haya sido suministrada a Nisman para atontarlo o que la haya consumido voluntariamente para divertirse con sus efectos alucinógenos. De todos modos, un uso habitual de esta droga deja otros rastros no encontrados en el cuerpo de Nisman.

Los expertos de Lagomarsino también cuestionan los hallazgos de los golpes y señalan que no están relacionados con maniobras para reducir a Nisman, sino que son producto de la caída tras recibir un disparo.

Asimismo, destacan que el informe de Gendarmería plantea una contradicción con otros previos de la querella que habían mencionado la presencia de un asesino, cuando los gendarmes hablan de dos homicidas.

Taiano se tomará el fin de semana para analizar el contenido del peritaje de la junta interdisciplinaria de gendarmes. No es tarea sencilla, Se trata de un anillado de 200 fojas que está acompañado de anexos en video y multimedia, producto de la recreación de la muerte de Nisman. Con estos elementos elaborará un dictamen en el que piensa avanzar con pedidos de medidas de prueba. No en lo inmediato, sino cuando la información sea complementada con otros estudios que restan efectuarse.

Las claves de un caso complejo

Diego Lagomarsino

Es el técnico informático que contrató Nisman como colaborador. Se lo presentó un ex integrante de los servicios de inteligencia. Lagomarsino llevó a Nisman un arma un día antes de su muerte.

Encubrimiento

No hay dudas de que Lagomarsino abandonó el departamento de la torre Le Parc de Nisman al atardecer del sábado 17 de enero y con Nisman vivo. Lo tomaron las cámaras cuando manejó de regreso a su casa.

Llamadas

Esa noche Nisman usó su línea fija de teléfono para comunicarse con su hermana, con su tía y con su madre, Sara Garfunkel.

A la tarde se había comunicado con su secretaria, mientras trabajaba en la presentación que iba a realizar el lunes en el Congreso.

Los custodios

Fueron interrogados por la Justicia y se investiga si incumplieron con su función, pues durante su guardia ingresó al edificio Le Parc un hombre con un arma y no lo advirtieron y Nisman apareció muerto luego.

En la mira

La Justicia revisará ahora la tarea que hicieron esos policías y porque no se comunicaron con Nisman en todo el domingo 18 de enero hasta que, al atardecer, la madre del fiscal se hizo presente en el edificio.

Eduardo Taiano

Investiga la muerte de Alberto Nisman y al mismo tiempo lleva adelante la denuncia que hizo el fiscal fallecido cuatro días ante de morir contra la entonces presidenta Cristina Kirchner, a la que acusó de haber encubierto a Irán en el atentado contra la AMIA.

Peritajes

El fiscal recibirá hoy los peritajes que hizo la junta interdisciplinaria de la Gendarmería Nacional y el fin de semana trabajará con su equipó en el análisis de esta nueva evidencia sobre la muerte.

Medidas

Tras la evaluación, y luego de que el juez federal Julián Ercolini regrese de su licencia, Taiano trabajará en la elaboración de un dictamen con sugerencias de medidas necesarias para avanzar con la investigación.

fuente LA NACION

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