ESQUEL.- El juez federal Gustavo Lleral buscó ayer menguar las ansiedades que rodean al caso Santiago Maldonado y admitió que hasta ahora no tiene “ningún conocimiento de la causa”, que heredó hace una semana. El magistrado rompió por primera vez el hermetismo desde que quedó a cargo del expediente. Tras desensillar en el juzgado de Esquel, su nuevo lugar de trabajo, pidió mucha cautela y “tiempo” para interiorizarse en la investigación, cuando se están por cumplir dos meses de la desaparición del joven tatuador.

“Estamos abocados a tomar conocimiento del expediente. Esto lleva su tiempo, yo no tenía absolutamente ningún conocimiento de la causa”, advirtió ayer, cerca del mediodía, en un contacto con los periodistas. Aclaró que en su juzgado original, el N° 2 de Rawson, tenía “muchas causas entre manos” que tuvo que derivar a su reemplazante, mientras él tiene dedicación exclusiva al caso para dar con el paradero del joven visto por última vez el 1° de agosto.

Lleral llegó al juzgado caminando, rodeado de cuatro colaboradores, pasadas las 7.30 de la mañana de ayer. Como primera medida, mantuvo una reunión con el juez Guido Otranto, su antecesor en el caso y titular del juzgado donde ahora ambos magistrados deberán convivir.

Los dos jueces mantuvieron una reunión de casi cuatro horas, pero aseguraron que fue de carácter “operativo” para coordinar el trabajo en el acotado espacio del juzgado. “Es como ingresar a una casa que está ocupada por otra familia”, describió Lleral.

Pasado el mediodía, según señalaron fuentes judiciales a LA NACION, la fiscal Silvina Ávila se acercó al juzgado para verse con el nuevo juez. Mientras que Lleral conduce la causa de habeas corpus, la fiscalía tiene delegado el otro expediente, el que investiga la presunta desaparición forzada y que busca desentrañar el accionar de la Gendarmería. Se espera que esa división de tareas se mantenga en el corto plazo. El magistrado pasó toda la tarde de ayer en el tercer piso del juzgado, leyendo y tomando notas del expediente, que acumula 2600 fojas.

Por cuerda separada, según pudo conocer LA NACION, hoy la procuradora Alejandra Gils Carbó presentará un escrito en el que explicará los avances de la causa por desaparición forzada y defenderá lo actuado hasta ahora por Ávila.

Lleral describió ayer la causa como importante y sensible. “Se trata de encontrar a un ser humano, una persona que está desaparecida y se necesita el compromiso de todos como sociedad. Esto es para reflexionar sobre qué es lo que nos pasa como sociedad porque hay una familia que está sufriendo”, dijo Lleral. Y alentó a recibir información de valor. “Todo aquel que pueda aportar un dato certero sobre esta persona será bienvenido”, dijo el juez.

“Todavía no conozco la causa, me tienen que dar tiempo para estudiarla. No puedo anticipar cuándo se tomarán las primeras medidas”, dijo Lleral. Consultado acerca de si tomará en cuenta las conclusiones que había sacado Otranto, respondió: “No vengo a analizar lo actuado por el juez Otranto. Y todo lo que se haya hecho seguramente va a ser de utilidad para mi investigación”.

Audiencia con la familia

Los tiempos de esta nueva etapa de la investigación chocan con los de las partes del caso que vienen siguiendo la pesquisa. Ayer el defensor oficial Fernando Machado le dejó al juez un escrito y le solicitó una serie de medidas para avanzar en dar con el paradero del joven. Desde el CELS, parte querellante en la causa, viajaron nuevamente a Esquel para interiorizarse del curso de los expedientes.

Lleral, en tanto, dijo que tendrá una reunión con la familia de Maldonado, aunque no precisó la fecha. “Vamos a tener audiencia con la familia, pero todavía estamos arbitrando los medios. Somos seres humanos, no sé cuánto me demorará ver el expediente”, insistió el magistrado.

No quiso definir si habrá operativos en el corto plazo para tratar de dar con el paradero del joven desaparecido, ni tampoco qué consideraciones hará sobre las responsabilidades de la Gendarmería.

Contacto por la supuesta venta de armas a Chile

Hoy llegará al país el subsecretario del Interior de Chile, Mahmud Aleuy, a cargo de la seguridad nacional, para reunirse con la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. El encuentro, que se organizó con carácter de “urgente”, se programó tras la revelación de la existencia de mensajes que involucraban el supuesto envío de armas desde la Argentina hacía Chile.

La fiscalía de Temuco informó que existen mensajes de Whatsapp y Telegram que arrojan indicios sobre el intercambio entre grupos mapuches de ambos países de armamento. Aleuy le confirmó a Bullrich que tiene “información muy importante” para entregarle al gobierno argentino. Además, hablarán sobre la visita de autoridades para el viaje del Papa.

fuente LA NACION

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