Finalmente esta tarde se verán las caras los representantes de la CGT y los funcionarios del Ministerio de Trabajo, luego de que el lunes el presidente Mauricio Macri dio el puntapié inicial para las reformas laborales que prevé.

El objetivo de este encuentro es trazar “una pincelada macro” sobre las reformas y tantear el terreno: quieren ver hasta dónde van a poder negociar los cambios.

El ministro Jorge Triaca disparó ayer una directiva en un encuentro en el Episcopado: “La representación gremial debe tener la mente abierta”. La misma postura expresó un funcionario a LA NACION sobre el encuentro: “Vamos a ver qué recepción tuvieron, cuáles son los puntos más polémicos y qué dudas tienen. Lo cierto es que los cambios los hace el Congreso, pero la idea es buscar consensos”. “No se esperaban anuncios tan duros, pero primero van a ir a medir la temperatura de cómo están las cosas”, dijo a LA NACION una fuente cercana a uno de los triunviros de la CGT. Al interior de los gremios no hay una postura única sobre cómo pararse frente a las medidas. Justamente, se irá mañana para no “desairar” al Gobierno, pero necesitan más tiempo para evaluarlas.

“Se tendría que hablar con franqueza si de verdad están, desde el Gobierno, en la búsqueda de consensos”, dijo a LA NACION Juan Carlos Schmidt.

Por eso también el análisis de los casi 150 puntos del proyecto continuará la semana que viene cuando se reúna el Consejo Directivo de la central obrera. De todos modos hay ciertos puntos en donde la CGT no flexibilizará su posición. El nuevo régimen de indemnizaciones y la idea de que el empleador puede modificar los convenios unilateralmente son dos de los artículos más resistidos. También sobre una eventual reforma previsional. “Mantenemos nuestro reclamo de la recomposición de los haberes jubilatorios sobre el 53% de hombres y mujeres que cobran la mínima”, dijo Schmidt.

En forma paralela, las dos CTA se declararon ayer en “estado de sesión permanente” y anunciaron que convocarán a la CGT a “coordinar un plan de acción” contra el proyecto de reforma laboral.

fuente LA NACION

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