ROMA.- Desde el Vaticano, donde participa junto a una nutrida delegación argentina de un encuentro internacional de organizaciones sindicales, Héctor Daer, integrante del triunvirato de mando de la CGT, pareció poner en duda ayer su apoyo al proyecto de reforma laboral que impulsa el Gobierno.

“Nosotros vamos a ir la semana que viene al Parlamento y vamos a plantear algunos matices que aún quedaron y después serán los legisladores los que tendrán que decidir”, dijo Daer en diálogo con periodistas en un alto de la cumbre mundial de movimientos de trabajadores, convocada por el Vaticano.

Daer, que al igual que sus cerca de 25 compañeros presentes saludará hoy al Papa, defendió las negociaciones realizadas con el Gobierno, gracias a las cuales “no se perdió ningún derecho”. Y adelantó que antes de ir al Congreso, la semana que viene, la CGT se reunirá para definir su postura. Y para hablar, también, con Pablo Moyano , sindicalista que manifestó su rechazo a la reforma y que no apareció en el primer día del Encuentro Vaticano, pese a estar inscripto.

En la pausa café, en el atrio del aula Pablo VI, también se oyeron voces de los compañeros disidentes, que convocaron a una movilización para el 6 de diciembre en contra de la reforma laboral. “Facilita los mecanismos para los despidos y aumenta la flexibilización”, dijo Hugo Godoy, jefe de los estatales de ATE.

fuente LA NACION

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