El jefe de Gabinete, Marcos Peña , opinó sobre la polémica que se abrió tras la muerte de un joven en Bariloche a manos de la Prefectura y consideró que “el cinismo y la hipocresía de parte de la política con las fuerzas de seguridad y los militares crearon un problema enorme en la Argentina”.

“Si un efectivo comete un delito o abuso, seremos los primeros en denunciarlo, pero no podemos trabajar al revés”, afirmó Peña al ser entrevistado en el evento La Nueva Argentina, organizado por LA NACION.

De acuerdo con el jefe de Gabinete, la nueva relación con las fuerzas de seguridad no significa una “licencia para matar” y pensar eso “es un delirio”.

“Se corrió el eje. Tenemos que entender que en el Estado de Derecho, las fuerzas bien capacitadas no son una excepción, sino un derecho. La acción fue en el marco de un operativo judicial realizado por fuerzas de seguridad de hiperelite, como es el grupo Albatros. Igualar eso a un caso de gatillo fácil es un error. Son fuerzas que tienen una tarea que cumplir, muchas veces sin un sueldo acorde, sin capacitación, y después se les pide que peleen con el narcotráfico. ¿Qué señal damos si vos tenés que mostrar rápidamente que no hiciste eso porque no te creo?”, se preguntó.

El Gobierno, a través de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich , respaldó desde un inicio la acción de la Prefectura en el conflicto de Villa Mascardi, incluso luego de que el peritaje médico demostró que el mapuche Rafael Nahuel murió como consecuencia de una bala del grupo Albatros, de la Prefectura nacional.

fuente LA NACION

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