Nadie lo dirá con esas palabras ni se adelantará un ápice a los anuncios oficiales. Pero lo cierto es que, de manera lenta y paulatina, el macrismo y sus socios de Cambiemos ya empezaron a pensar en 2019, un año en el que la búsqueda de la reelección de Mauricio Macri como presidente es, hoy por hoy, la hipótesis más fuerte.

La revitalización y el cambio de timón de la Fundación Pensar, desde la cual salieron los equipos que hoy están gobernando; la creación de mesas de discusión y debates de estrategias y candidaturas; la exhaustiva revisión del plantel de voluntarios y fiscales, con énfasis en aquellos distritos en los que las previsiones fallaron, y el inicio de reuniones con los posibles candidatos a gobernadores de distintas provincias son parte de la sigilosa movida de la cúpula partidaria que tiene por objetivo final la continuidad del Ejecutivo y las administraciones provinciales que gobierna por otros cuatro años.

“En 2018 la prioridad es la capacitación de todos los equipos de Cambiemos del país, para llegar muy organizados a 2019”, afirmó a LA NACION Federico Morales, encargado de movilización de Pro, en su despacho del segundo piso de la Casa Rosada. Ya hay en agenda, a partir de marzo, una serie de reuniones con concejales, intendentes y diputados provinciales. El objetivo: alinear discursos y estrategias de cara a ese año electoral que hoy se ve lejos en el horizonte.

La idea hoy en Cambiemos es simple: armar una “mesa electoral” a partir de principios del año que viene, con la representación de los tres espacios más importantes (Pro, UCR y la CC-ARI de Elisa Carrió). Habrá además otra mesa con los cinco gobernadores; serán esos los ámbitos de la estrategia electoral y también de la definición de candidaturas. Para ganar tiempo, algunos candidatos ya empezaron a tener reuniones preliminares: el pampeano actual secretario de Deportes, Carlos Javier Mac Allister, una “fija” para competir por la gobernación de su provincia en 2019, fue uno de los que pasaron esta semana por Balcarce 50.

Junto a Guillermo Riera, encargado de la “campaña digital” de Cambiemos en las presidenciales de 2015 y también en las recientes legislativas de octubre, Morales se encarga además de “revisar” el listado de voluntarios para colaborar con la campaña, que fueron casi un millón hace dos años y a los cuales se sumaron unos treinta mil. “La revisión alcanza desde el nivel de compromiso que tuvo y sigue teniendo hasta tener su celular actualizado”, afirma Riera. Muchos de estos voluntarios fueron fiscales en las elecciones, por lo cual saber su grado de “fidelidad” al proyecto es vital, afirman los responsables de campaña, que responden sin parpadear al jefe de Gabinete, Marcos Peña. “La idea es que los intendentes acepten incluir a esos voluntarios en sus estructuras electorales, algo que no siempre pasa. Ahora todo cambió: el miedo se transformó en esperanza”, afirman. De todos modos, el “peinado fino” de la estructura se hará mucho más cerca de la elección, coinciden en Pro, que preside el senador misionero Humberto Schiavoni y cuyo secretario general es el legislador porteño Francisco Quintana. Más allá de la estructura invisible, hay interés por avanzar en lo que hace a la confección de planes y estrategias para los candidatos en los distintos rincones del país. “Podemos ganar muchas provincias y hay que estar preparados”, afirman en la sede partidaria (antes de Pro, ahora de Cambiemos) de Balcarce al 400.

En el último almuerzo de mesa chica que compartieron el tridente que componen Peña; la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, y el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, se decidió “relanzar” la Fundación Pensar, que estuvo desde sus inicios a cargo del hoy ministro de Producción, Francisco Cabrera. Carmen Polledo, flamante diputada nacional porteña, estará a cargo. “Es un nombre de consenso entre Marcos, Horacio y María Eugenia, y tiene la confianza de Mauricio”, afirmaron desde el partido.

Una razón adicional para el “apuro” por acelerar el armado de equipos y candidatos pasa por un análisis de las posibilidades de la oposición. “Es difícil que el peronismo consiga tener un solo candidato en condiciones de pelear contra Macri o quien sea. Esto hará que muchos gobernadores del PJ y otros partidos adelanten sus elecciones para tener más chances. Va a ser un 2019 lleno de elecciones, hay que estar preparados”, afirman en un despacho cercano al del Presidente con una elevada dosis de optimismo, cuando faltan algo menos de dos años para la próxima disputa por la Casa Rosada.

fuente LA NACION

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