El miércoles compartieron fotos, abrazos y sonrisas en la Bombonera, donde coincidieron en la fiesta de la agrupación partidaria Por un Boca Mejor. Ayer, en el aniversario número 34 de aquel triunfo de Raúl Alfonsín, el presidente del club xeneize Daniel Angelici y su antiguo jefe político Enrique “Coti” Nosiglia estrenaron su renovada alianza en las elecciones de la UCR porteña, un acuerdo que enojó a Elisa Carrió y pone en guardia al jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.

Ayer, el oficialismo partidario que responde al ex ministro del Interior de Alfonsín se impuso en cinco comunas a las minoritarias listas que responden al angelicismo y se aseguró su continuidad al frente de la UCR porteña, que en las elecciones de octubre pasado compitió contra Cambiemos con Martín Lousteau como estandarte. Más allá de esta compulsa que dirigentes radicales del distrito definieron ayer como “simbólica”, el acuerdo entre el Tano y Coti se expresó en los cuatro asientos que el radicalismo porteño tendrá en la renovación de autoridades nacionales del partido del próximo viernes 15. El propio Coti y el también “histórico” Rafael Pascual serán delegados oficialistas al Comité Nacional, al igual que Sandra Ruiz y Carlos Bernardou, que responden sin ambigüedades al dirigente de Boca, empresario de bingos y amigo personal del presidente Mauricio Macri.

El acuerdo motivó el enojo público de Carrió, que a principios de 2016 denunció a Angelici como “operador judicial” del Gobierno y logró que su figura dejara de verse por los pasillos de Tribunales, aunque su influencia allí se mantiene vigente. El bloque de diputados de la CC-ARI amagó con no ir al encuentro del lunes pasado con el Presidente en la quinta de Olivos, aunque finalmente la única ausente fue Carrió, por cuestiones de salud.

Pero la foto conjunta que se sacaron el miércoles Angelici y Nosiglia mientras compartían largas charlas entre tragos de cerveza y mojitos volvió a encender a Lilita y mereció el calificativo de “sinvergüenzas” por parte de la diputada vía Twitter. Más precavido, Larreta prefirió el silencio público, aunque la posibilidad de que Macri hubiera avalado el acuerdo, aunque sea por omisión, no sería una buena noticia para él.

“El acuerdo con Angelici representa el inicio de nuestro ingreso a Cambiemos. Y ese acuerdo incluye que Martín sea precandidato por dentro de Cambiemos en 2019”, se entusiasmó uno de los dirigentes más leales a Nosiglia. “Nos alineamos con la UCR nacional, éramos los únicos que estábamos afuera por decisión de Larreta, que no quiso competir con Lousteau”, agregó el dirigente radical.

Nada que ver

Cerca de Carrió fueron terminantes y reiteraron los términos del duro comunicado que los dirigentes porteños de la CC-ARI firmaron la semana pasada, cuando se comenzó a hablar del “pacto corporativo y de negocios” entre ambos dirigentes, que comparten su pasión por Boca con el propio Presidente.

“No vamos a participar de este tipo de acuerdos, el frente Vamos Juntos es la expresión de Cambiemos en Capital, cualquier cambio debe hablarse en ese ámbito”, afirmó a LA NACION un legislador que responde a la diputada.

Desde el larretismo fueron cautos. “Nos parece prematuro ponernos a hablar ahora de 2019”, afirmó un dirigente cercano a Rodríguez Larreta que tejió acuerdos políticos con Angelici en 2015 (el ministro de Justicia porteño, Martín Ocampo, es íntimo del boquense, por dar sólo un caso).

Anteayer, en un encuentro con jóvenes de su partido en Vicente López, Carrió enfatizó que su relación con Macri, con la gobernadora María Eugenia Vidal y con Rodríguez Larreta “no tiene ninguna fisura”. Como Larreta, Carrió se opuso en su momento a que Lousteau dirimiera en una interna con Larreta la candidatura a jefe de gobierno. Encabezó la lista de candidatos a diputados nacionales de Vamos Juntos en la ciudad, una lista que obtuvo un triunfo aplastante, con más del 50 por ciento de los votos y ocho bancas en el Congreso.

Nosiglia, Pascual y los angelicistas participarán el viernes de la elección del sucesor del santafecino José Corral al frente del Comité Nacional de la UCR. Los tres gobernadores radicales, encabezados por el jujeño Gerardo Morales, quieren al diputado por Tucumán y ex titular del Plan Belgrano José Cano como nuevo presidente del radicalismo, aunque no hay aún unanimidad en torno a los nombres que conducirán al partido en la etapa postriunfo de Cambiemos.

fuente LA NACION

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