Varios heridos, destrozos y 26 detenidos fueron el saldo de los incidentes y choques protagonizados en la Plaza de los Dos Congresos por efectivos de las fuerzas de seguridad y manifestantes de organizaciones sociales, políticas y gremiales, iniciados cuando la Cámara de Diputados se aprestaba a debatir la reforma previsional y que se extendieron por zonas aledañas, incluso horas después de que la sesión fuera levantada.

Según constató la agencia Télam y según se informó desde el Ministerio del Interior, resultaron heridos al menos dos legisladores, reporteros gráficos y doce efectivos de las fuerzas de seguridad.

La cartera que encabeza Patricia Bullrich también reportó que hubo contenedores, vidrieras y 15 autos destrozados, hechos por los cuales fueron detenidas 26 personas.

Por su parte, la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional, Correpi difundió una lista de 30 detenidos con nombre y apellido.

En la Plaza de los dos Congresos se observó desde horas de las mañana militantes de organizaciones de izquierda que comenzaron a llegar a la Plaza para participar de la protesta contra el proyecto impulsado por el Poder Ejecutivo, que cuenta con la aprobación del Senado.

Más tarde comenzaron a llegar manifestantes de entidades sindicales, que empezaron a concentrarse ante un vallado dispuesto sobre la calle Entre Ríos para impedir que los marchantes se acercaran al Congreso.

Cerca de las 14 se iniciaron los primeros incidentes cuando los diputados Agustín Rossi (FPV) y Nicolás del Caño (FIT) ofrecían una improvisada rueda de prensa en la esquina de Rivadavia y Riobamba para denunciar que la zona estaba “militarizada”.

Efectivos de Gendarmería, Prefectura y la Policía Federal, que formaban parte de un fuerte dispositivo de seguridad, comenzaron a recibir algunas pedradas cuando estaban ubicados detrás del vallado y avanzaron hacia la Plaza en dirección a los manifestantes.

Manifestantes arrojan piedras

Legisladores de la oposición que integraban los bloques del Frente para la Victoria, el justicialismo y la Izquierda intentaron contener el avance de los miembros de las fuerzas de seguridad.

Los parlamentarios Victoria Donda, Gabriela Cerruti, Horacio Pietragalla y Leopoldo Moreau trataron de interponerse entre los uniformados, parapetados detrás de sus escudos, y las columnas de personas que se congregaban en la Plaza.

En uno de esos choques, el diputado del Frente de la Victoria (FpV) por Tierra del Fuego Matías Rodríguez recibió un golpe en la cabeza y sufrió un desmayo, en tanto que la legisladora kirchnerista Mayra Mendoza recibió gas pimienta en su rostro por parte de un efectivo.

También el ex vicegobernador bonaerense Gabriel Mariotto resultó golpeado en el rostro y tuvo un corte.

En el momento en el que se disponía el inicio de la sesión que se aprestaba a debatir el proyecto de reforma, algunos revoltosos empezaron a incendiar contenedores de basura y lanzaban objetos contra los efectivos.

Balas de goma, gases lacrimogenos, efectivos motorizados que circulaban por las calles cercanas a la Plaza mientras recibían piedrazos lanzados por algunos exaltados, era parte del paisaje que en las primera horas de la tarde.

El fotógrafo Pablo Piovano, ex trabajador del diario Página/12, fue alcanzado por 10 balazos de goma cuando se encontraba en la esquina de Rivadavia y Montevideo por parte de un efectivo policial, y según testigos consultados por esta agencia hubo otros reporteros gráficos heridos.

Estos incidentes se producían cuando en el Congreso se decidió levantar la sesión, en medio de una controversia entre los distintos bloques con respecto al quórum que había para tratar la iniciativa.

Pasadas las 16.25, fueron desalojados de la Plaza los últimos manifestantes que intentaban derribar los vallados para acercarse la sede del Parlamento, en una acción conjunta que incluyó el avance de una brigada de motociclistas.

Con el apoyo de Prefectura Naval, gendarmes y policías obligaron a los manifestantes a desplazarse hacia la avenida 9 de Julio por la avenida de Mayo y calles aledañas, con lo que la Plaza de los Dos Congreso quedó vacía luego de más de dos horas de graves incidentes.

El operativo de seguridad, que incluyó el cierre del tránsito por completo en las avenidas Entre Rí­os, Callao, Rivadavia, Combate de los Pozos e Hipólito Yrigoyen, incluyó cerca de las 17 el avance de los efectivos en dirección a las estaciones ferroviarias de Once, Retiro, Constitución y la histórica Plaza de Mayo.

En tanto que en la Avenida de Mayo, que seguía cortada para el tránsito, varios fotógrafos -algunos profesionales y otros curiosos- registraban escenas de la jornada.

Una fila de contenedores incendiados (varios de ellos aún sin apagarse) que iniciaba en la intersección de la calle Salta y llegaba hasta el vallado sobre el Congreso Nacional.

Jubilaciones vs inflación

En la Plaza, a un clima silencioso y atípico para un jueves por la tarde se le sumaba el olor que mezclaba el humo de los contenedores y, todavía, a los gases lacrimógenos lanzados este mediodía.

Más cerca del Congreso, tanto afuera como adentro del vallado, las piedras, el cemento partido de lo que fueron baldosas y los casquillos servidos invadían las calles de las inmediaciones, mientras que en las paredes, algunos grafittis en contra de la reforma previsional terminaban de secarse, al lado de banderas olvidadas y cañas abandonadas.

A las 19.30, personal de la Policía Federal comenzó a abrir el vallado colocado sobre la calle Adolfo Alsina -no así el de la plaza de los Dos Congresos ni el de la otra lateral, Bartolomé Mitre-, aunque tanto esa fuerza de seguridad como la Gendarmería seguía custodiando el frente del Parlamento.

Fuentes del Ministerio de Seguridad de la Nación informaron que hubo doce heridos de las fuerzas de seguridad tras los disturbios de ayer en el Congreso, de los cuales diez son de la Policía Federal -nueve trasladados al Hospital Médico Policial Churruca y uno atendido en el lugar- y dos son de Gendarmería Nacional.

Atravesando la zona vallada -en donde se podía ver a una enorme cantidad de personal de Gendarmería en funciones, especialmente sobre Callao en donde seguían formados, junto con los perros-, en la calle Rivadavia al llegar a la intersección con Ayacucho, el ritmo de la ciudad comenzaba a normalizarse lentamente.

fuente LA NACION

Comments

comments