Decididos a confrontar con la Casa Rosada y a desmarcarse de UPCN, el otro gremio estatal, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) activará hoy el primer paro del año en rechazo de las casi 1200 cesantías que relevó desde mediados de diciembre hasta hoy. Será la 17» medida desde que Mauricio Macri llegó a la presidencia.

La protesta tendrá su epicentro en Diagonal Norte y Plaza de Mayo, donde están las oficinas del Ministerio de Modernización, el organismo a cargo del rastrillaje de los contratos públicos. En las narices del organismo habrá hoy un acto, cuyo orador central será Hugo Godoy, referente de ATE nacional. También expondrá uno de los cuatro delegados de Fabricaciones Militares, el ente descentralizado que más bajas tuvo en las últimas semanas.

“Lamentablemente, el Gobierno no dio una respuesta para que se genere un espacio de discusión y, ante nuestros reclamos por los despidos, decidimos parar. A esto hay que ponerle un límite porque no vamos a permitir que siga aumentando el número de despidos”, dijo Godoy.

ATE es el gremio estatal con mayor presencia territorial: cuenta con casi 255.000 afiliados y se jacta de tener el poder para afectar el normal funcionamiento de hospitales y de 830 municipios en los que tiene representación.

Sin embargo, su poder de fuego se diluyó a partir de la interna que mantiene Godoy con algunas seccionales del interior del país y, especialmente, con la CTA Autónoma, que encabeza Pablo Micheli.

Godoy encabezó la cruzada para vaciar de poder la CTA de Micheli y, de hecho, montó una central paralela, que se denominó CTA Perón, por estar ubicada en la calle Perón al 3800, en Almagro. Su ladero en esta iniciativa es Ricardo Peidro, secretario adjunto de la central.

ATE es hoy el sector de mayor peso en el rompecabezas de la CTA, ya que es el que aporta más afiliados y el que alimenta de recursos la caja. Por eso el desenlace de esta interna será determinante para la reunificación de la CTA que proyectan los referentes Micheli y Hugo Yasky.

Godoy contará hoy con el respaldo de sectores de la izquierda y de los movimientos sociales.

fuente LA NACION

Comments

comments