No importa el sexo sino interrumpir un embarazo aunque más no sea el de un hombre que se hizo mujer.
Esta parodia que hizo Nicolás Marquez a una agrupación de feministas que socorren a las necesidades de aborto demuestra como el enemigo eterno patriarcal hace que estas féminas lleguen a pensar que un hombre operado para convertirse en mujer tiene derecho a un test de embarazo y un aborto.

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