El presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó (Cambiemos), elevará esta semana a sus pares de la oposición una iniciativa para modificar el polémico régimen de canje de pasajes, una suerte de “sobresueldo encubierto” que reciben los legisladores. Monzó propondrá que todos los diputados, sean de la Capital o del interior, reciban un plus para afrontar “gastos de movilidad” que les permita trasladarse desde y hacia el Congreso .

Según la propuesta, ese plus por movilidad -que se cobraría por fuera de la dieta y de los gastos de representación que perciben mensualmente los legisladores- puede traducirse en pasajes (aéreos o terrestres) o bien en dinero en efectivo si el diputado opta por trasladarse por sus propios medios.

Claramente, la primera alternativa está pensada para los diputados del interior, que cada semana deben trasladarse a la Capital; la segunda opción fue ideada para aquellos diputados de la Capital y de Buenos Aires -o bien de provincias cercanas- que por lo general utilizan su automóvil personal para llegar al Congreso.

“Esto es solo un borrador, una propuesta que elaboramos con mi equipo de trabajo. La voy a someter a discusión de todos los jefes de bloque y veremos qué resolución tomamos. Puede ser que prospere esta iniciativa u otra; de cualquier manera, todo será por consenso”, enfatizó Monzó en diálogo con LA NACION, en medio de la fuerte polémica que se instaló sobre el tema.

Solución dialogada
Las conversaciones con los jefes de bloque, adelantó Monzó, se realizarán entre hoy y mañana.

En los hechos, esta iniciativa viene a blanquear el sistema de canje de pasajes que rige en la actualidad en el Congreso, polémico por lo arbitrario y su escasa transparencia. En efecto, hoy los legisladores pueden cambiar los tramos aéreos y terrestres que reciben mensualmente por dinero en efectivo, un “sobresueldo” libre de impuestos. Monzó no pretende eliminar ese monto extra, sino, por el contrario, propone blanquearlo en forma de “gastos de movilidad” y erradicar los polémicos canjes. Los diputados -sean del interior, de la Capital o de Buenos Aires- podrán optar por recibir pasajes o dinero si se trasladan por sus propios medios.

Justamente, la diputada Elisa Carrió (Coalición Cívica) reclamó ayer un cambio en ese sentido. Carrió aparece primera en el ranking de canje de pasajes aéreos y terrestres durante 2017; según un informe que elaboró la Fundación Directorio Legislativo, la líder de la Coalición Cívica cobró unos $355.000 por este concepto.

Carrió refutó la lluvia de críticas que recibió por haber canjeado sus pasajes. Justificó esa práctica en que el dinero producto de ese canje lo utiliza para sus traslados en automóvil. “El canje de pasajes, la naturaleza jurídica es un gasto de movilidad, vos podés elegir, el pasaje aéreo o el colectivo o podés ir en auto, lo que no estaba contemplado era quiénes usaban los autos. Yo he recorrido toda la Nación en auto”, enfatizó la diputada.

Como en el caso de Carrió, hay numerosos diputados que utilizan su automóvil particular para transportarse a la Capital, remarcan las autoridades administrativas de la Cámara. “Al no necesitar los tramos aéreos ni terrestres, los canjean por dinero para solventar los gastos del traslado que realizan por sus propios medios”, explican.

En la actualidad, los diputados reciben 20 tramos aéreos y 20 terrestres por mes; cada aéreo puede canjearse por $1350 y el terrestre, por $650. En el Senado, en cambio, rigen otros montos: $3340 cada tramo aéreo y $240 el terrestre. Pero los senadores corren con otro privilegio que no gozan los diputados: tal como publicó el sábado pasado LA NACION, por disposición de la Cámara pueden canjear sus pasajes acumulados incluso una vez vencido el año parlamentario.

De este beneficio se aprovecharon varios senadores de distintos bloques, aun aquellos que cumplieron su mandato el 10 de diciembre pasado.

Por ejemplo, María Laura Leguizamón (FPV-Buenos Aires) canjeó 181 tramos terrestres y 38 aéreos que no utilizó durante el último año de su mandato y embolsó $172.678. En el Senado, en tanto, Liliana Negre de Alonso (PJ -San Luis) pidió canjear diez tramos terrestres y otros nueve aéreos por $33.000, y Sandra Giménez (Renovador-Misiones) percibió $25.680 por 107 tramos terrestres que no utilizó.

Un sistema que genera polémica
Canje por dinero: Diputados y senadores pueden canjear los tramos terrestres y aéreos que reciben por mes por dinero en efectivo. Los más beneficiados son los legisladores por la Capital y Buenos Aires.
Propuesta: En lugar de canjear sus pasajes, todos los diputados (tanto de la Capital como del interior) recibirían un plus para afrontar gastos de movilidad.
Consenso: Monzó llevará esta propuesta a los jefes de bloque para su discusión.

fuente LA NACION

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