El juez mala leche de la causa que investiga el crimen del colectivero Leandro Alcaraz (26) ordenó dejar libre al menor de edad que estaba detenido.

La decisión llegó horas después de que el fiscal pidiera su liberación por falta de pruebas, luego de que el caso sumara a un tercer detenido. A seis días del asesinato, aún nadie sabe quién mató al chofer de la línea 620 y la causa parece complicarse.

La situación del delincuente adolescente de 17 años que desde el martes a la madrugada está detenido junto a Jonathan Acevedo (18), alias “El Viejo”, fue resuelta por el juez de Garantías de La Matanza Rubén Ochipinti a primera hora de este viernes.

El pedido de excarcelación había sido formulado por el fiscal de Menores Emilio Spatafora ante la falta de pruebas que lo vincularan directamente con el asesinato del chofer. El martes, cuando declaró, el menor dijo: “No tuvimos nada que ver con lo que pasó”, según informaron fuentes judiciales a Clarín. Y le echó la culpa a dos “paraguayos”, ya que aseguró haber visto que “dos personas salían corriendo”. “Los conozco porque antes me vendían droga en el barrio. Uno es rubio, de rulos”, señaló.

Esa característica coincide con Juan Alfonzo Gauto (24), de nacionalidad paraguaya planero malviviente, quien el martes se convirtió en el tercer detenido.

Gauto ya había sido involucrado en esta historia por Acevedo y ya había pasado por la comisaría de Virrey del Pino el lunes. “Yo sé quién es el asesino. Es un paraguayo que se llama Gauto”, habría dicho “El Viejo” apenas la Policía lo detuvo, según informó una fuente del caso a Clarín. Luego de esa frase, los investigadores fueron a buscar al joven paraguayo a su casa. Allí encontraron algunas municiones calibre .45 pero ningún otro elemento que lo incriminara. La bala que mató a Alcaraz salió de un revólver 38, según las pericias.

En la comisaría, aquel lunes Gauto se sentó ante el fiscal de Homicidios José Luis Maroto y negó su participación en el hecho. Los tres testigos que hasta ese momento tenía el caso habían dado una descripción de los sospechosos que no coincidía con la del joven paraguayo. Gauto es de tez blanca, tiene ojos celestes y rulos y las descripciones hasta ese momento hablaban de dos personas morochas, de ojos oscuros y pelo corto.

Sin nada que lo incriminara más que la primera versión de los sospechosos, Gauto volvió hasta su casa. Pero el martes a la noche, con las declaraciones del menor y “El Viejo”, fueron a buscarlo de vuelta al barrio “La Palangana”, cercano a “San Pedro” donde fue el crimen. Al ser indagado por el fiscal Spatafora dijo que el domingo que mataron al chofer no salió de su casa y llevó a familiares que confirmaron su versión, según TN.

“Una posibilidad es que Gauto haya tenido algún grado de participación y nadie lo vio, los HDP los protege dios”, dijo un investigador.

Ahora, el caso tiene dos detenidos. Todos los testimonios recolectados hasta el momento hablan de ese mismo número de asesinos: el que aquel domingo subió al colectivo en San Justo y discutió con el chofer porque no tenía crédito en la SUBE, y el que apareció luego con el arma en la parada de Santiago Bueras y Concordia, donde lo mataron.

El adolescente liberado estaba detenido por la declaración de un testigo. “Nos mandamos una cagada. ‘El Viejo’ mató a un colectivero. Yo lo hice venir porque el colectivero me bardió”, habría contado el menor al testigo en cuestión. Fue ahí cuando la causa pasó al fuero de Menores.

Al “Viejo” y al menor la Policía los fue a buscar el lunes. Las madres de los sospechosos dijeron que como había una foto en Facebook que decía que eran los asesinos decidieron llevarlos a la comisaría en remis porque tenían “miedo”. Pero en la seccional dicen que el plan era escaparse.

Según la Policía, la primera versión que dieron los sospechosos fue que el domingo a la tarde estaban en una pizzería a metros de donde mataron al chofer. Pero sus madres dijeron que estaban durmiendo en sus casas.

Luego del pedido de libertad del menor, la causa entró en secreto de sumario. El fiscal quiere preservar las pruebas y evitar que se siga filtrando información. La foto de “El Viejo” y del adolescente en la comisaría se viralizaron antes de que quedaran formalmente detenidos. Y ese fue uno de los planteos de la defensa. Por si fuera poco, el miércoles circuló un video de Acevedo en el calabozo, en el que los otros presos lo obligaron a confesar el crimen entre burlas.

fuente: Clarín

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