La pelea por las tarifas va camino a convertirse en una guerra de posiciones de largo aliento. Al contrata ataque de los gobernadores, que le reclamaron a Mauricio Macri que baje el IVA que pesan sobre las facturas (una respuesta al pedido presidencial para que las provincias bajen los gravámenes sobre los servicios públicos), el ministro del Interior, Rogelio Frigerio , les envió esta mañana un email a los 24 ministros de Economía provinciales. Allí detalla cuál sería el costo fiscal para cada uno de los distritos de llevar a cabo la medida que proponen.

Según los números de Interior, la eliminación total del IVA sobre la luz, el agua y el gas (un impuesto coparticipable) implicaría resignar $39.997 millones que deberían ser distribuidos entre diversas dependencias estatales. En el escenario “de máxima”, con una inflación de 19%, el Tesoro perdería $12.520 millones, poco más de un 31% de los recursos en juego, seguido por Anses, con $5902 millones (de allí salen no sólo las jubilaciones, sino también los subsidios sociales).

Entre las provincias, la más perjudicada resultaría Buenos Aires, con un recorte de $4211 millones en los recursos que transfiere la Nación. Pero el beneficio para el usuario de servicios públicos también afectaría a distritos que no están gobernados por el oficialismo: Córdoba perdería $1801 millones; Santa Fe, $1851 millones; Chaco $940 millones; Tucumán $886 millones y Santiago del Estero, $770 millones.

La ciudad de Buenos Aires también estaría entre las grandes perjudicadas. Resignaría $1149 millones.

Los gobernadores criticaron el reclamo de Macri para que las provincias bajen impuestos. Sostienen que muchas de ellas no tienen el margen de María Eugenia Vidal para responder a la demanda presidencial.

En el caso de un consumo de electricidad de 300 kWh/mes, según el ejemplo que mostró anteayer el Gobierno en la reunión que mantuvo con funcionarios provinciales, este mes nadie pagará más impuestos nacionales y provinciales (no se incluyen tasas municipales) que un usuario de EDES, la distribuidora del sur de Buenos Aires. Fueron $483 por boleta.

La siguió de cerca EDEN, la distribuidora de la zona norte de Buenos Aires, que para la misma factura tendrá impuestos por $457, y EDEA (la mayor distribuidora del interior de la provincia) con $398.

Pese a la cercanía geográfica, los bonaerenses pagan mucho más en impuestos que los habitantes de la ciudad y el Gran Buenos Aires en general. Por caso, un usuario del mismo consumo de Edenor desembolsará este mes $139 y uno de Edesur, $140. Casi nadie desembolsa menos para gravámenes nacionales y provinciales que ellos, salvo por un chubutense, que destina $94 a esta tarea.

fuente LA NACION

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