Algunos de los familiares de fallecidos durante la represión del gobierno del presidente designado Daniel Ortega, contra quienes rechazan las reformas al Seguro Social, fueron obligados a firmar cartas en las que se comprometían a no hacer ninguna denuncia para que les pudieran entregar los cuerpos.

El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) conoció esas denuncias, afirmó su directora Marlin Sierra, quien cuenta con los testimonios de las madres de las víctimas.

 

“Tenemos algunas de las cartas que les han hecho firmar, donde prácticamente las obligan a que no deben poner ninguna denuncia o hacer algún proceso de investigación, si no, no les entregaban el cadáver”, sostuvo Sierra.

Sierra dijo que en otros casos les han entregado los cuerpos “bajo amenaza de que por cualquier cosa, en cualquier momento, los pueden llegar a traer”.

 

“Ya no es ni siquiera con los heridos ni con los detenidos, sino que ya es una amenaza directa a las familias de los muertos y condicionándoles la entrega de los cadáveres, diciéndoles que les hacen la entrega, siempre y cuando renuncien a cualquier proceso de investigación”.

“Es como sembrar un estado de terror e imponer el miedo a la familia, tanto a las de los fallecidos como a las de los heridos”, criticó Sierra.

Que aparezcan
Por su parte, los estudiantes de la Universidad Nacional Agraria (UNA) exigen a las autoridades que los desaparecidos aparezcan, aunque estén muertos. “Que no se repita la historia cuando la guardia desaparecía cuerpos. La familia tiene derecho a enterrar dignamente a su familiar”, dijo un universitario encargado de comunicación.

Tanto el Cenidh, como la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH) y la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) realizan un conteo del número de víctimas cobradas por la violencia desatada por fuerzas regulares y paramilitares del Gobierno contra las protestas estudiantiles que ya superan las tres decenas de asesinatos.

Y mientras la ANPDH emitió un listado preliminar de 33 muertos, la CPDH asegura que las víctimas ya suman 38; en este listado incluye nueve sin identificar en las morgues de los hospitales públicos. El Cenidh contabiliza 36 muertos.

 

El secretario ejecutivo de la CPDH, Marcos Carmona, calificó de “una masacre” de la Policía y los paramilitares la muertes de tantas personas en las protestas estudiantiles.

El secretario ejecutivo de la ANPDH, Álvaro Leiva Sánchez, dijo que deben ser investigados, procesados y condenados quienes cometieron estos delitos contra personas que ejercían su derecho a manifestarse.

“Ellos fueron asesinados dolosa y premeditadamente; amerita una investigación de fondo de parte de las autoridades, caso contrario no estaríamos en la posibilidad de ver una luz para recuperar la paz social perdida en este país”, refirió Leiva.

Ministra de Salud niega que haya cadáveres de manifestantes
La ministra de Salud, Sonia Castro, a través de los medios oficialistas negó que en los hospitales públicos se encuentren cadáveres. “Hoy (el miércoles) a las 3:00 de la tarde fue entregado a sus familiares el último cadáver producto de la violencia”, dijo Castro.

Movimientos extraños en morgue del Lenín Fonseca y Funeraria improvisada
Mientras pobladores de barrios aledaños a la morgue del hospital público Antonio Lenín Fonseca, de Managua, reportaron movimientos extraños de la Policía Nacional en ese sector la noche del martes.

Según vecinos del lugar, primero se fue la energía eléctrica en los postes de alumbrado público en la cuadra que lleva a la morgue de dicho hospital a eso de las 7:40 p.m., luego pasaron dos microbuses pequeños del Distrito Dos de la Policía que entraron por el portón de la morgue.

Después, en medio de las tinieblas, llegaron cinco policías motorizados que resguardaban la zona mientras entró una camioneta blanca con rótulos hechos a mano pegados en las puertas en los que se leía “Funeraria”.

“Es curioso, porque acá en el sector hay tres funerarias y nosotros las conocemos y cuando vienen de otras funerarias andan debidamente rotuladas”, dijo otra fuente.

Otro hecho extraño fue que cambiaron al vigilante que estaba ubicado en la morgue y en su lugar estaba el jefe de los guardas, al que llaman fiscal.

“Aquí nunca se va la energía en los postes de luz, fue extraño para nosotros, pero más extraño fue ver los microbuses que decían Investigación de Accidentes de Tránsito entrar y salir a la morgue en dos ocasiones a toda velocidad”, expresó una de las fuentes.

JS inspira temor
Los vecinos están con miedo porque al lugar también llegó un paramilitar de la Juventud Sandinista en una moto y temen que les pueden llegar a saquear sus negocios.

La Policía se retiró del lugar a toda prisa, después de las 9:00 p.m., luego de realizar dos viajes a la morgue del hospital capitalino.

En tanto, familiares de jóvenes desaparecidos, mientras participaban en los diferentes lugares de protesta contra las reformas al INSS siguen buscando a sus hijos, hermanos y esposos.

“Es una situación de mucha incertidumbre, además de indignación, porque eso ya no es abuso de poder, es una práctica totalmente dictatorial”, dijo Sierra, del Cenidh.

Documentan casos de fallecidos
Las tres organizaciones de derechos humanos existentes en el país informaron que documentan los casos de muertes, detenciones y lesiones ocurridos durante las protestas para demandar una investigación de parte de las autoridades.

Los representantes de las tres organizaciones coinciden en que todavía hay personas desaparecidas, que son buscadas por sus familiares.

Álvaro Leiva Sánchez, de la ANPDH, estimó que en las próximas horas puede aumentar la cifra de muertos en su informe.

Marcos Carmona dijo, por su parte, que la CPDH aún tiene reportados 16 casos de personas desaparecidas.

Por su parte, Marlin Sierra, del Cenidh, dijo que la cifra de personas detenidas durante este período de protestas es mayor a 200, porque las madres los siguen buscando en las morgues de los hospitales y no les dan información.

 

DIARIO LA PRENSA DE NICARAGUA

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