Nosotros actuaremos conforme sea la decisión unívoca de la CGT. No vamos a desmarcarnos”, anticiparon voces muy cercanas al jefe del bloque de senadores del PJ, Miguel Ángel Pichetto. Igualmente, supeditaron cualquier decisión a lo que resuelva la nueva cúpula de la CGT, cuya renovación se postergó (por diferencias internas) hasta después de julio.

El voto del peronismo es clave; sin su apoyo, el oficialismo, en minoría en ambas cámaras, difícilmente pueda imponer sin cambios su iniciativa. Tanto el Frente Renovador como el bloque de legisladores de Argentina Federal (que responde a los gobernadores del PJ) y el kirchnerismo actuarán en consonancia con lo que decidan los gremios.

Los tres proyectos de ley enviados al Senado apuntan a la regularización de trabajadores no registrados (blanqueo laboral), a la creación de una agencia nacional de evaluación de tecnología de la salud y a la conformación de un sistema de prácticas formativas de los estudiantes, respectivamente.

En el proyecto sobre blanqueo, el Gobierno incluyó una modificación del cálculo de las indemnizaciones por la que no se tendrían en cuenta premios, bonos ni el sueldo anual complementario (SAC), como ocurre hoy. El Gobierno propone la creación de un fondo de cese laboral, el cual sería constituido mediante un convenio colectivo suscripto por las cámaras y el gremio principal de cada sector.

Así, el empleador aportaría cada mes un porcentaje del sueldo más adicionales remunerativos y no remunerativos. Se trata de una modalidad ya usada en la construcción, apuntan en el Gobierno.

Desde la CGT, Héctor Daer criticó ayer la propuesta oficialista: “En estos días nos desayunamos con un proyecto que quiere volver a bajar las indemnizaciones y otro que quiere hacer desaparecer las indemnizaciones, como si eso fuera el problema de la inversión en la Argentina”.

Desconfianza
Otro de los jefes de la CGT, Juan Carlos Schmid, anticipó que rechazará la iniciativa oficial si esta incluye un cambio en el cálculo de las indemnizaciones. “No hay confianza en las propuestas del Gobierno porque primero dice una cosa y termina haciendo otra. Si en el proyecto aparece este tema de rebaja de indemnización ante despidos, lo voy a rechazar”, adelantó a Radio La Red.

En el oficialismo esperaban esta reacción sindical. “Es una cláusula que el Gobierno incluyó para negociar con los gremios otros temas”, aventuró un encumbrado legislador de Cambiemos.

Sobre lo que no habría objeciones es sobre el blanqueo laboral. En el texto se propone la extinción de la acción penal y liberación de las infracciones, multas y sanciones de cualquier naturaleza correspondientes a esa regularización y la baja del Registro de Empleadores con Sanciones Laborales (Repsal) a aquellos empleadores que blanqueen a sus empleados.

El proyecto plantea que las relaciones laborales deberán efectivizarse en el primer año a partir de la reglamentación de la ley.

Quienes las blanqueen en los primeros seis meses de vigencia gozarán de un descuento del 100% de las multas que les correspondieren, y los que lo hagan entre los seis meses y el año, tendrán un descuento del 70%. Al trabajador se le reconocerán cinco años de aportes y pasará a tener un empleo registrado.

Otro de los proyectos enviados al Congreso propone la instrumentación del Sistema de Prácticas Formativas (pasantías) para los estudiantes y graduados de la educación superior a realizarse en empresas o en instituciones públicas o privadas.

Actos de la izquierda por el 1° de Mayo
Por separado, los partidos políticos de izquierda y los movimientos sociales marcharon ayer para conmemorar el Día del Trabajador. El Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) eligió movilizarse a Plaza de Mayo y buscó repartir las críticas tanto al Gobierno como al peronismo. “Abajo el ajuste de Macri y los gobernadores”, fue una de las consignas elegidas por los organizadores.

El diputado Nicolás Del Caño, uno de los oradores del acto, aprovechó para fijarle un límite a los intentos del kirchnerismo por ir juntos a las próximas elecciones presidenciales. “Varios dirigentes peronistas, como Agustín Rossi, llaman a la izquierda para que integremos un gran frente opositor para vencer a Macri en las urnas el año que viene. ¡No vamos ni a la esquina con los que votaron el robo a los jubilados, los presupuestos de ajuste, entrega y tarifazos y el arreglo con los buitres!”, enfatizó.

El resto de los discursos estuvieron a cargo de la legisladora porteña Myriam Bregman y Néstor Pitrola.

“La crisis política del momento, los tarifazos y el fracaso de Macri en sus objetivos económicos crea un clima para irrupciones populares y desde el frente tenemos que ofrecer una solución con la unidad de la clase obrera y de las agrupaciones de izquierda”, aseveró Pitrola a la nación. Y consideró que el nuevo envío de reforma laboral al Congreso buscan “incrementar la tasa de explotación del trabajador”. “El problema no es el costo laboral sino la fuga de capitales, el déficit fiscal y la inflación”, agregó.

A unas cuadras, el MST realizó su acto en la Plaza del Congreso junto al Nuevo Mas. Y los movimientos sociales denominados “Los Cayetanos” -que integran la Corriente Clasista y Combativa (CCC), Barrios de Pie y la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP)- marcharon desde Constitución hasta el monumento “Canto al Trabajo”, donde también realizaron un acto.

Los referentes sociales pronosticaron una confluencia con los sindicatos frente a los despidos.

fuente LA NACION

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