Hace rato que no lo habla con sus colaboradores. Pero la decisión, por ahora, está tomada. Según confiaron altas fuentes del entorno presidencial, Mauricio Macri no viajará al mundial de fútbol de Rusia, como lo había confirmado a fines de enero en su visita oficial a Moscú.

“Espero venir este año tres veces a Rusia. Voy a venir con mi hija Antonia a los dos primeros partidos de la Argentina. Me habla todos los días del Mundial. La tercera (visita) espero que sea para la final”, había dicho el 23 de enero en Moscú, sentado junto a Vladimir Putin.

El gradualismo del que el Gobierno hizo gala durante todo este tiempo todavía no había crujido como ahora. Macri paseó además por esos días el programa económico del país por Davos y París. “La Argentina se encuentra en pleno proceso de recibir nuevas inversiones”, se entusiasmó el Presidente en Suiza, en conferencia de prensa, en la segunda escala de la gira.

Cuatro meses después, Macri cambió sus planes. En las últimas semanas, el jefe de Estado y buena parte de sus colaboradores dedicaron casi toda la agenda pública a buscarle una salida a los desatinos económicos. El martes, el propio Presidente tuvo que anunciar en un mensaje grabado que el país iniciaba conversaciones con el Fondo Monetario Internacional para fondearse “preventivamente”.

El inicio del campeonato mundial de fútbol, en la segunda semana de junio, cae en uno de los peores momentos de la gestión de Cambiemos. “La última decisión es que no vamos a ir”, confirmaron ayer altas fuentes oficiales.

Es que la decisión de empezar con las negociaciones formales con el FMI, un síntoma de la endeblez de la gestión económica, se da además en momentos en que el Gobierno registra sus peores mediciones. Todas las encuestas, pero especialmente las que consumen en la Casa Rosada, concluyen que Macri cayó en su imagen, que se cayó la aprobación de la gestión y también la expectativa. Según el último estudio de la Universidad de San Andrés, hay casi un 70% de insatisfacción con la “marcha general” del país.

Hace dos viernes, en una de las reuniones del equipo de comunicación oficial, los especialistas del staff de Jaime Durán Barba dieron detalles de los resultados de los últimos grupos focales. Y analizaron la caída de Macri en las encuestas.

En se contexto, y más allá de la invitación formal del Kremlin, mostrarse en Rusia no es un buen mensaje. Con el plus de que, con más énfasis durante el verano, en las canchas de fútbol se mostró en los últimos tiempos reprobación hacia la figura presidencial con un canto ofensivo que se extendió a otros ámbitos.

Ayer, hacia el final del primer tiempo del partido entre Gimnasia y Esgrima de La Plata y Boca Juniors -en el que el equipo del que es hincha el Presidente se consagró campeón-, los hinchas locales volvieron a entonar la canción.

fuente INFOBAE

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