El acuerdo que el Gobierno negocia con el Fondo Monetario Internacional (FMI) se firmará en los próximos 15 días. Aunque aún resta conocer la letra chica del convenio, así lo confirmaron a la nacion fuentes oficiales.

El encargado de alertar sobre la inminencia de la rúbrica fue el presidente Mauricio Macri. “En pocos días tendremos un acuerdo con el Fondo” que garantizará acompañamiento en materia financiera y que contribuirá a crear condiciones que “solidifiquen” el crecimiento económico, sostuvo el jefe del Estado en esta pequeña localidad salteña.

La Casa Rosada aspira a conseguir un acuerdo stand-by de “acceso excepcional”, que le permitiría obtener un piso de financiamiento de US$20.000 millones, según el valor actual de su cuota. El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, coordinador del gabinete económico, a cargo de la negociación, viajará en los próximos días a Washington.

Para el Gobierno es inminente la firma del acuerdo con el Fondo
En paralelo, el organismo multilateral de crédito informó ayer que sus técnicos y los funcionarios del gobierno nacional trabajan “codo a codo” para llegar rápido a un acuerdo que brinde una línea de financiamiento para la Argentina y ayude a fortalecer la economía.

El Fondo reiteró de esa forma, una vez más, la intención que ya había expresado la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, de llegar lo más pronto posible a un pacto para que la Argentina pueda acceder a un préstamo que le permita al Gobierno blindar a la economía de la escasez de dólares y recuperar la alicaída confianza de los mercados.

“Las negociaciones están progresando bien y estamos trabajando codo a codo con nuestras contrapartes argentinas para llegar a una conclusión rápida a fin de ayudar a sus esfuerzos para fortalecer la economía argentina”, dijo un vocero del Fondo.

Uno de los requerimientos que presentará la formalización del acuerdo con el FMI es una reducción más pronunciada del déficit fiscal, lo que Macri calificó como una “mochila que nos aplasta y que nos saca oportunidades”.

En ese sentido, el jefe del Estado aseguró que “la confianza es fundamental” y se quejó por la actuación que anteayer tuvo la oposición en el Parlamento. “Tenemos una dependencia importante del mundo, por lo cual no podemos dar mensajes contradictorios. O entendimos cuál es el camino o no lo entendimos. Cambiemos lo entendió. Y vamos a demostrar que esto fue una recaída, un lapsus, una contradicción. Y que vamos a seguir construyendo confianza con el mundo y entre nosotros”, sostuvo el Presidente. Pese al traspié de ayer por la madrugada, que concluyó con el veto de la ley que aprobó la oposición que retrotraía las tarifas de los servicios públicos a noviembre último, y la sensible baja de la imagen positiva de su administración, Macri se mostró confiado en el futuro.

“Lo que les puedo garantizar a todos los argentinos es que yo no voy a aflojar, no los voy a abandonar ni traicionar. El cambio va para adelante”, resaltó el Presidente.

Mientras tanto, una delegación de funcionarios del Ministerio de Hacienda y el Ministerio de Finanzas, que lidera Luis Caputo, llegó el martes a Washington para continuar con las discusiones. Fue la tercera misión de la Argentina por tercera semana consecutiva. Los funcionarios al frente de las discusiones son el viceministro de Hacienda, Sebastián Galliani; el jefe de Asesores de Hacienda, Guido Sandleris; el secretario de Hacienda, Rodrigo Pena, y el secretario de Finanzas, Santiago Bausili.

Las negociaciones entre el Fondo y el Gobierno redundarán en un programa económico que quedará plasmado en la carta de intención, el documento que se presentará ante el directorio del Fondo, que luego deberá definir si aprueba o no el préstamo para la Argentina.

Hasta el momento es poco lo que se sabe, ya que el Ministerio de Hacienda mantuvo el hermetismo alrededor de las negociaciones. Economistas y exfuncionarios del Fondo han anticipado que el programa seguramente contemplará un ajuste fiscal más severo que el actual. Dujovne ya anunció una meta fiscal más dura para este año, equivalente al 2,7% del producto bruto interno (PBI), aunque puede ser mayor.

La otra gran incógnita del acuerdo es el monto. Como la Argentina ya podría acceder a una línea de casi US$20.000 millones bajo la modalidad “acceso normal” de los préstamos stand-by, se espera que el acuerdo final sea por un monto mayor.

fuente LA NACION

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