Después de siete días de negociación política, con la derrota en el Congreso, el veto a la ley de tarifas y una serie de reuniones con gobernadores, el Gobierno apuesta a una semana netamente económica en la que podría concluir gran parte del blindaje económico, que superaría los 30.000 millones de dólares que necesita el presidente Mauricio Macri para llegar al final de su mandato sin sobresaltos.

Los focos de atención tendrán tres protagonistas: el jefe de Gabinete, Marcos Peña , y los ministros Nicolás Dujovne (Hacienda) y Luis Caputo (Finanzas).

Comienza la cuenta regresiva para cerrar el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Según las previsiones del Gobierno, se firmará en los próximos 10 días. En encargado de llevar adelante la negociación es Dujovne, que mañana por la mañana comandará el segundo encuentro de la mesa de coordinación económica.

El ministro de Hacienda, que tiene a su cargo la política fiscal, la estrategia de crecimiento, la ejecución presupuestaria y el control de la inflación -en coordinación con el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger-, recibirá en el Palacio de Hacienda a Luis Caputo (Finanzas), Guillermo Dietrich (Transporte), Jorge Triaca (Trabajo), Rogelio Frigerio (Interior), Francisco Cabrera (Producción), Luis Miguel Etchevehere (Agroindustria), Juan José Aranguren (Energía), Gustavo Santos (Turismo) y Andrés Ibarra (Modernización).

Todos se comprometieron a presentar mañana un “ajuste ejemplificador” en sus áreas, según relataron fuentes cercanas a Dujovne. “Llegó el tiempo de una mayor austeridad”, relataron fuentes oficiales.

Con el FMI, la Casa Rosada aspira a conseguir un acuerdo stand-by de “acceso excepcional”, que le permitiría obtener un piso de financiamiento de US$20.000 millones, según el valor actual de su cuota. Hoy un grupo de funcionarios trabaja en Washington para acelerar la negociación: Guido Sandleris (jefe de asesores de Dujovne); el secretario de Hacienda, Rodrigo Pena, y el secretario de Finanzas, Santiago Bausili. Dujovne viajará en los próximos días para sellar el acuerdo.

Más dinero fresco
Caputo, que tenía previsto viajar a Inglaterra y Estados Unidos junto a Peña, finalmente se quedó en el país para cerrar varios préstamos para la Argentina. El auxilio económico que persigue el ministro es con el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y la Corporación Andina de Fomento-Banco de Desarrollo de América Latina, según publicó Clarín.

El tercer punto de atención tendrá al ministro coordinador como principal intérprete. Es que Peña, junto al secretario de Asuntos Estratégicos, Fulvio Pompeo, viajaron a Londres y Nueva York con el objetivo de convencer a potenciales inversionistas de que la Argentina sigue a paso firme con su política económica y no hay “riesgo de que vuelva el populismo”.

Peña tendrá una intensa agenda, que incluye reuniones con el canciller Boris Johnson; Michael Gove, secretario de Agricultura; Philip Hammond, a cargo de Finanzas, y con el secretario de Comercio Internacional, Liam Fox.

Como muestra del acercamiento bilateral, Peña participará hoy de un simbólico homenaje a los caídos en la Guerra de las Malvinas, en la cripta de la Catedral de San Pablo, en la capital inglesa. Será una devolución de gentileza, ya que Johnson depositó una ofrenda floral en homenaje a los soldados argentinos en el cenotafio erigido en la Plaza San Martín, de Retiro, cuando visitó nuestro país hace 15 días.

Además, el ministro coordinador dará mañana una exposición sobre “cambios políticos en la Argentina y la promoción de una agenda abierta para una economía global sustentable” en Chatham House. Después caminará hasta el 10 de Downing St., donde está situada la residencia de la primera ministra británica, Theresa May. Ahí será recibido por Peter Hill, el principal secretario privado de la premier y sherpa del G-20, que preside nuestro país.

El objetivo central de la gira de Peña es despejar cualquier duda que haya sobre el futuro político de la Argentina. Esa será también una de las principales motivaciones del Presidente cuando viaje a Canadá el jueves para participar del G-7.

fuente LA NACION

Comments

comments