¿En qué estado está el material con el que operan las Fuerzas Armadas?

-Objetivamente, no es bueno. Es de muchísimos años y se mantiene gracias a la gran capacidad profesional de los integrantes de la fuerza, pero estamos frente a una falta de inversión en equipamiento muy importante.

-De acuerdo con información que reunió el fiscal Di Lello, no hay aviones de combate en vuelo ni submarinos en condiciones de navegar y el 80% del parque automotor tiene más de 30 años. Además, la mayoría de los vehículos no pasan la VTV, ¿es así?

-La situación es complicada [silencio]. El estado de obsolescencia del material de las FF.AA. tiene que ver con la decadencia integral del país. Además, las FF.AA. en la última década fueron estigmatizadas, se degradó su salario y no se invirtió casi nada en reequipamiento.

-Teniendo en cuenta lo que pasó con el ARA San Juan, si el material es obsoleto, ¿con qué nivel de seguridad trabajan las fuerzas?

-Si bien es cierto que el material es obsoleto, la calidad, la calificación profesional y la capacitación de las FF.AA. son extraordinarias. Y hay una instrucción a las tres fuerzas de que el material que no está en condiciones no se puede utilizar.

-Con el material que hay, ¿se puede dar una adecuada instrucción? Si la mayoría de los aviones no pueden volar, si no hay municiones…

-Solo la vocación de servicio y el compromiso del militar o el soldado argentino permiten que con ese material se pueda entrenar.

-¿Hay alguna novedad en la búsqueda del ARA San Juan?

-No, desgraciadamente no. Lo estamos buscando y seguiremos.

-¿Hasta cuándo?

-Hasta que la razón diga, pero tenemos expectativas de encontrarlo.

-¿Para qué tener FF.AA.?

-Son custodios de nuestra soberanía, integridad territorial, recursos naturales y, finalmente, de la vida y la libertad de los argentinos. Por eso son una parte esencial, vital y estratégica de nuestra nación. Pero cambiaron las amenazas. La guerra Estado-Estado ya no existe. Hoy los enemigos pueden ser organizaciones distintas, militares o no. Los ataques se pueden dar en el ciberespacio. Y está la amenaza de ocupación territorial a manos de redes delictivas, como las redes unificadas de narcotráfico, terrorismo y lavado de dinero.

-La reglamentación de la ley de defensa dice que solo pueden emplearse las FF.AA. ante una agresión externa “estatal”.

-Todavía está vigente, pero por poco tiempo.

-¿Van a derogar ese decreto?

-Sí, porque la ley no dice eso, habla de un ataque externo, pero según el decreto del expresidente Kirchner ese ataque debe ser de otro Estado. Se va a derogar. Si no, prácticamente pierden sentido las fuerzas.

-¿Están pensando que las FF.AA. se destinen a seguridad interior [algo prohibido por ley]?

-No, pero hay nuevos desafíos que están muy ligados a la seguridad interior, como en la frontera norte. Las FF.AA. van a colaborar con las fuerzas de seguridad, fundamentalmente haciendo logística, con vigilancia estratégica, en la lucha contra el narcotráfico.

-¿En seguridad interior no?

-No, solo como apoyo logístico.

-El presupuesto destinado a defensa no llega al 1% del PBI. Es uno de los más bajos del mundo.

-Sí, el año pasado subió a 0,94 y la aspiración del Gobierno es llevarlo al 1%, pero obviamente estamos en un tiempo de grandes restricciones y a pesar de que las FF.AA. son un recurso estratégico de la Argentina hay sectores prioritarios a la hora de su recuperación. Acabamos de adquirir aviones de combate a Francia. Vamos a estar en condiciones de tener unos diez aviones de combate a fin de año. Estamos en vías de adquirir cuatro barcos a Francia, compramos helicópteros y vamos a refuncionalizar otros; compramos aviones de entrenamiento. Estamos produciendo Pampas para la defensa de la frontera norte y trabajando en artillarlos para luchar contra el narcotráfico.

-¿Por qué aviones de combate si no prevén una guerra tradicional?

-Estamos comprando de lo convencional, lo mínimo. Estamos en una época de cambio tecnológico en el armamento y tenemos la entre comillas suerte de no tener que amortizar capital, como tienen que hacer casi todos los países, sobre todo desarrollados. Apostamos a equipar las fuerzas con la nueva tecnología; aviones no tripulados, drones.

-Este año es el G-20, ¿está la Argentina en condiciones de recibir a los principales líderes del mundo?

-Sí, porque además va a contar con la colaboración de los países que vienen. Todos los mandatarios tienen sistemas de seguridad y van a colaborar.

-¿Eso no implica renunciar a soberanía y control del espacio? No implica dar llave en mano?

-No vamos a dar llave en mano a nadie. Habrá colaboración, pero el manejo de la defensa en el G-20 es de las FF.AA. y la seguridad interior, del Ministerio de Seguridad. Además, estamos comprando equipamiento muy moderno para la ciberdefensa, que es uno de los desafíos más importantes del G-20. Un sistema de inteligencia artificial y un sistema de software para impedir y repeler ataques a nuestra infraestructura vital y a nuestras redes.

-¿Hacia dónde van las FF.AA.?

-En breve vamos a dar a conocer la reconversión de las FF.AA., su rol estratégico y las acciones para cumplir con el rol de cuidar los espacios aéreo, terrestre, marítimo y el ciberespacio. Van a tener un cambio en su organización, en sus planes de estudio. Vamos a crear un ejército de la reserva y se van a privilegiar la capacitación y el uso de nueva tecnología.

fuente LA NACION

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