Luego de diversos sondeos a gobernadores y a jefes del peronismo, en estricta reserva, el gobierno de Mauricio Macri calienta los motores para comenzar a convocar dentro de diez días a todos los líderes provinciales, uno por uno y por separado. El plan es negociar bilateralmente el presupuesto 2019, con un fuerte recorte del déficit fiscal. Luego de acordar con cada uno en forma individual, se los llamará para una gran reunión plenaria en la que se firmará el Acuerdo Nacional para el Desarrollo.

En paralelo, la llamada mesa política del Gobierno avanza en reuniones sigilosas con los líderes de la oposición, principalmente del peronismo, en el Congreso. Sin dar nombres, en la Casa Rosada revelaron que ya existieron encuentros reservados con los jefes de los principales bloques, incluso del PJ, tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados.

Esas gestiones las encabezan los armadores políticos de Macri: el jefe de Gabinete, Marcos Peña; el ministro del Interior, Rogelio Frigerio; el presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó ; la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal , y el jefe del gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta .

“El Gobierno avanza con los líderes de la oposición en el Congreso y retoma la agenda con los gobernadores de cara al presupuesto 2019”, resumió a LA NACION un alto funcionario de la Casa Rosada.

El plan del Gobierno es convocar dentro de diez días a cada gobernador en forma bilateral. La ronda duraría entre tres y cuatro semanas. Luego de ello se anunciaría un gran acuerdo a fines de agosto, antes de enviar el proyecto de ley de presupuesto 2019, el 15 de septiembre.

El objetivo será acordar con los gobernadores de la oposición una agenda integral. Pero la meta es reducir el déficit fiscal de 2,7% del PBI en 2018 a 1,3% en 2019, tal como lo estableció el acuerdo por un crédito stand by del Fondo Monetario Internacional (FMI) por 50.000 millones de dólares.

En recursos contantes, ello equivale reducir el rojo de 380.000 millones de pesos de este año a 185.000 millones el año próximo. En principio, parecería un ajuste severo, de poco menos de 200.000 millones.

Sin embargo, el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, aun antes del ir al FMI, tenía previsto alcanzar un déficit de 1,9% del PBI (266.000 millones), porque sobrecumpliría la meta de 2,2% previa al acuerdo. Así, el Gobierno deberá recortar unos 81.000 millones adicionales a los que tenía previsto ajustar antes del crédito del Fondo.

En las reuniones individuales con los gobernadores, Frigerio, funcionarios técnicos de Dujovne y enviados de Marcos Peña conversarán con cada uno sobre cómo recortar el presupuesto de cada provincia; cómo compartir con la Nación las inversiones en las obras públicas; cómo eficientizar y reducir las transferencias no automáticas para gastos corrientes (funcionamiento administrativo); cómo no superponer funciones con la Nación, y cómo delegar nuevas competencias con recursos de las provincias.

De ese modo, los técnicos del Gobierno discutirán a calzón quitado sobre los gastos de cada provincia. La base son los estudios que monitorea en forma minuciosa Dujovne. También se tocarán aspectos tributarios y políticas de fomento de desarrollo productivo.

Una vez que se alcance un acuerdo con cada mandatario, para lo cual algunas conversaciones están comenzadas en recientes encuentros informales, Frigerio convocará a todos los gobernadores para sellar, con una foto junto al Presidente, el gran Acuerdo Nacional para el Desarrollo.

El Gobierno también negocia con todos los jefes de los bloques de diputados y de senadores los aspectos fundamentales del presupuesto 2019. Un dato no menor, por ejemplo, será si las empresas AySA (aguas), Edenor o Edesur (eléctricas) dejan de ser financiadas con recursos nacionales y pasan a la jurisdicción de la Ciudad o de la provincia de Buenos Aires, una negociación que parece avanzada y es una demanda de algunos gobernadores para que la Nación baje su gasto.

“Se negociará todo lo que está en el presupuesto. Todo estamos dispuestos a debatir. Vamos a poner todos los temas sobre la mesa. Sin preconceptos. Tenemos que sostener el crecimiento económico y avanzar en una agenda de desarrollo basado en la inversión pública en infraestructura y en el desarrollo de las economías regionales y en las pymes. Ese es nuestro eje”, señaló a LA NACION un funcionario de la Casa Rosada que participa de las conversaciones con gobernadores.

“Vamos a ir semana a semana con las reuniones bilaterales con los gobernadores”, señaló un allegado a uno de los ministros que participan. Un puntapié inicial fue una reunión hace cinco días en Olivos entre Frigerio y el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck. Sin embargo, en la Casa Rosada dijeron que todavía no se empezó y que solo fueron encuentros preliminares para ir calentando los motores.

La nueva agenda para el ajuste
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Convocatoria en forma individual a gobernadores La idea es negociar los presupuestos locales, las obras y las transferencias corrientes no automáticas

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Acuerdo Nacional para el Desarrollo Macri quiere firmar un acuerdo con una foto en una reunión plenaria

Contactos secretos

Primeras reuniones con los líderes de la oposición Participan Frigerio, Peña, Monzó, Larreta y Vidal. Buscan distender el clima para buscar recortes en el presupuesto 2019. Estiman un crecimiento de 1% del PBI en 2018 y buscan crecer en 2019

fuente LA NACION

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