La tensión continúa . Los abogados del gremio de Camioneros , conducido por Hugo Moyano , acudirán hoy a la Justicia para apelar la sanción de $810 millones que le aplicó el Ministerio de Trabajo la semana pasada por incumplir la conciliación obligatoria en diciembre del año pasado.

Moyano argumentará que el Gobierno ejerce una persecución política contra él y su gremio. El jefe camionero, además, encabezará un plenario en la sede de la federación para definir medidas de fuerza en contra de la sanción.

Moyano lanza el contraataque y amenaza con “llevarle los enfermos” a Triaca
La multa por 810 millones de pesos que se impuso al gremio es por el incumplimiento de la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo el 26 de diciembre del año pasado. Camioneros realizó en esa oportunidad un paro en reclamo de un bono de $9500 como compensación por la inflación de 2017.

Existe, además, un segundo procedimiento sancionatorio contra Camioneros que está pendiente de definición, por haber interrumpido otra instancia de conciliación obligatoria el 14 de junio que había sido dictada por la cartera de Jorge Triaca el 5 de junio. Con respecto a ese procedimiento, a cargo del secretario de Empleo, Horacio Pitrau, se espera que haya una audiencia a fines de la semana que viene. Con este antecedente, se estima que la próxima multa podría ser de un monto mayor.

La iniciativa de Moyano de acudir a la Justicia cuenta con el apoyo de la Asociación de Abogados y Abogadas Laboralistas. Desde esta entidad emitieron un comunicado en el que afirman que el Ministerio de Trabajo “sigue avanzando contra la libertad y la autonomía sindical” y que se trata de “una medida evidentemente destinada a restringir el derecho de huelga y a amedrentar a los trabajadores y sus organizaciones”.

Tras conocer la multa al gremio, Hugo y Pablo Moyano respondieron al ministro Triaca y al presidente Macri. Pablo dijo que la multa es parte de una persecución política y que, por el monto, tiende a “quebrar la obra social [del gremio]”. Además, dijo que no se van a “comer el apriete” y que “el Gobierno se va a tener que bancar la reacción”.

En la misma sintonía, su padre agregó: “Vamos a ir con los enfermos a la puerta de la casa del ministro de Trabajo y del Presidente a ver si son capaces de darles respuesta, no hay motivo para semejante multa, no hubo un hecho grave”.

La resolución se conoció tras una conferencia de la CGT, que anunció un “conflicto infinito” contra la política económica del Gobierno.

En relación con estos procedimientos sancionatorios y luego de las reacciones que tuvieron los Moyano, Triaca buscó desalentar las protestas gremiales. Envió un mensaje a los gremios más díscolos y les dijo: “Acá no hay espacio para la impunidad ni para que ninguno se pueda llevar las cosas por delante”.

fuente LA NACION

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