En medio del renovado debate sobre la posibilidad de que Cristina Kirchner vuelva a ser candidata a presidenta, el periplo federal del peronismo no kirchnerista tendrá su tercera escala el próximo jueves.

Esta vez, la cita será en San Juan. Encabezados por el jefe del PJ en el Senado, Miguel Pichetto , diputados y senadores del Peronismo Federal y del Frente Renovador serán recibidos por el gobernador Sergio Uñac.

El gobernador los esperará para el desayuno y los llevará a un acto de inauguración de viviendas. Entre las dos actividades habrá una conferencia de prensa conjunta. Terminado el acto oficial, cerrarán la reunión con un almuerzo.

Además de Pichetto, que llegará junto con sus pares Pedro Guastavino (Entre Ríos) y los sanjuaninos Cristina López Valverde y Rubén Uñac, hermano del gobernador, viajarán el jefe del bloque del Peronismo Federal en Diputados, Pablo Kosiner (Salta), Diego Bossio (Buenos Aires) y sus pares bonaerenses Graciela Camaño y Marco Lavagna, del Frente Renovador, entre otros.

La elección del destino no es casual. En las últimas semanas, Uñac se mostró activo en Buenos Aires, aunque no abandonó el bajo perfil. Estuvo con la intendenta de La Matanza, Verónica Magario, y su antecesor, Fernando Espinoza, y recibió a intendentes bonaerenses en la casa de San Juan. Lo visitaron Martín Insaurralde (Lomas de Zamora), Fernando Gray (Esteban Echeverría), Ariel Sujarchuk (Escobar) y Leo Nardini (Malvinas), entre otros. Envalentonados por la caída en la imagen y los índices de aprobación del Gobierno, los caciques del conurbano y el gobernador hablaron de la necesidad de acelerar la unidad del peronismo y de “sumar” para jugar con chances en 2019.

Uñac es uno de los gobernadores que en los últimos meses pasaron de la buena sintonía a tomar cierta distancia de la Casa Rosada y del rechazo absoluto a Cristina Kirchner a volver a mirarla con cariño. Aunque algunos peronistas lo ven como un eventual candidato a presidente, Uñac no piensa dar el salto nacional. No todavía. Más allá de sus coqueteos con la política nacional, el año que viene irá por la reelección en San Juan. E sueño presidencial llegará en 2023.

Las recorridas del peronismo parlamentario por el interior comenzaron en marzo último. El grupo de legisladores estuvo en Gualeguaychú y en Córdoba, donde los recibió el gobernador Juan Schiaretti, uno de los principales promotores de ese armado de cara a 2019.

La próxima escala será Buenos Aires, el flanco más débil del peronismo no kirchnerista. Allí, los intendentes del conurbano están decididos a jugar con Cristina Kirchner, que sigue siendo la dirigente opositora con mejor imagen y mayor intención de voto de la oposición y les garantiza el triunfo en sus distritos.

“¿Qué tiene Cristina en el interior? Ojo, que los 30 puntos que tiene en Buenos Aires pasan a ser veintipico en el resto del país”, dijo a LA NACION un peronista bonaerense, en un intento por restarle peso a la preeminencia de Cristina en el mapa opositor.

Los organizadores de la parada bonaerense imaginan un escenario que, además de los legisladores itinerantes, reúna para la misma foto a Sergio Massa y a Florencio Randazzo. En el entorno de ambos esquivan las definiciones, escudados en que falta mucho. El acto sería recién a fines de agosto o los primeros días de septiembre.

Que después de San Juan la siguiente puesta en escena sea en Buenos Aires busca, justamente, contrarrestar el renovado impulso kirchnerista en el bastión clave para ilusionarse con el triunfo en cualquier elección nacional.

fuente LA NACION

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