El día llegó. El Senado debatirá hoy el proyecto de ley de interrupción voluntaria del embarazo , en un escenario en el que los pronósticos no son optimistas para la iniciativa aprobada por la Cámara de Diputados en la histórica y maratónica sesión del 14 de junio pasado.

Según los sondeos previos, la mitad más uno del cuerpo (37 senadores) ya manifestó su voluntad de votar en contra de la legalización del aborto. Si la iniciativa es rechazada, no podrá volver a discutirse en el Congreso hasta después del 1° de marzo próximo, fecha del comienzo de un nuevo período legislativo.

Poli les pidió a los senadores “legislar por el bien común” en la previa de la votación decisiva
A favor de la legalización del aborto en sus diferentes variantes se han manifestado 31 senadores, mientras que solo dos legisladores -los peronistas José Alperovich (Tucumán) y Omar Perotti (Santa Fe)- mantienen en reserva el voto que emitirán en la sesión de hoy.

El panorama se completa con la abstención de la senadora neuquina Lucila Crexell (MPN) y la ausencia por licencia de María Eugenia Catalfamo (PJ-San Luis), que cursa el octavo mes de embarazo.

La sesión, prevista para las 10, será el corolario de un mes de debate en comisiones en la Cámara alta, en el que se escucharon cerca de 250 expositores y en el que, a diferencia de lo que ocurrió cuando el tema se discutió en Diputados, la Iglesia Católica y las evangélicas jugaron a fondo en contra de la iniciativa con movilizaciones en todo el país. El sábado último hubo una masiva movilización frente al Obelisco, convocada por los evangélicos, y el Episcopado convocó a una misa en la Catedral para hoy, a las 20, en coincidencia con el desarrollo de la sesión.

Para contrarrestarlo, las organizaciones que integran la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito prometen llenar hoy las calles de los alrededores del Congreso, tal como lo hicieron cuando el proyecto se trató en la Cámara baja.

Los sectores abortistas apuestan a reunir cerca de dos millones de personas. Es la última carta que le queda a los “verdes” para tratar de revertir un panorama que se presenta por demás complicado.

La decisión de los “celestes” de negarse a impulsar un despacho de rechazo en el plenario de las comisiones de Salud, de Justicia y Asuntos Penales y de Asuntos Constitucionales obligará a que el Senado tenga que discutir hoy el texto que aprobó Diputados.

Con esta jugada, los antiabortistas buscan debilitar aún más al sector que apoya la legalización, restándole los votos de la media docena de senadores que impulsan cambios en el proyecto de interrupción voluntaria del embarazo.

Sin embargo, el peronista cordobés Carlos Caserio aseguró que los senadores de su provincia, que motorizaron los cambios, votarán la iniciativa en general para poder avanzar con las modificaciones en el debate en particular.

 

fuente LA NACION

 

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