El exsecretario general de Presidencia y exjefe de la AFI Oscar Parrilli deberá declarar hoy, a las 12.30, ante el juez Claudio Bonadio . Parrilli, uno de los hombres de máxima confianza de Cristina Kirchner , niega los hechos dados a conocer en las últimas semanas y se negará a declarar.

Su defensa, integrada por los abogados Aníbal Ibarra y Roberto Boico, solicitó la nulidad de la causa y pidió la recusación del juez por considerar que tiene una “evidente parcialidad”. Bonadio rechazó el planteo porque “no existe un basamento fáctico o jurídico que sustente su planteo”, y el exfuncionario apeló.

Si bien en el juzgado de Bonadio no dieron detalles oficiales acerca de la decisión de citar a Oscar Parrilli a prestar declaración indagatoria, según la investigación de LA NACION, por lo menos tres de los autos que mencionó Centeno en sus cuadernos y los vehículos de otros choferes que retiraban dinero estaban a nombre de la Jefatura de Gabinete, en tanto que otro actuaba bajo la órbita de la Secretaría General de Presidencia.

Es decir que los autos que circulaban por la ciudad y trasladaban el dinero recolectado no eran únicamente afectados al Ministerio de Planificación. Además, en la Casa Rosada se habrían hecho entregas de bolsos de dinero con sumas millonarias.

Parrilli se desempeñó como secretario general de Presidencia durante once años, hasta diciembre de 2014. Luego fue nombrado jefe de la AFI. Si bien los principales receptores del dinero, según relató Centeno, eran el coordinador técnico de la Jefatura de Gabinete Hugo Martín Larraburu y Juan Manuel Abal Medina, exjefe de Gabinete, Parrilli quedó, según la orden de Bonadio, “bajo el estado de sospecha en atención al caudal probatorio”.

Los autos a nombre de la Jefatura de Gabinete eran un Ford Focus (dominio MQG 709), otro Ford Focus (MNI 589) y una camioneta Partner (MNI 588). El auto en el que se manejaba con frecuencia Daniel Muñoz, secretario privado de Néstor Kirchner, era marca Honda, de color rojo (dominio GXU 055). Ese vehículo estaba registrado bajo la órbita de la Secretaría General, dependiente de Parrilli. Según Centeno, Muñoz no solo recibía los bolsos de dinero en el departamento del matrimonio Kirchner, sino que también lo recogía en otros lugares.

En el escrito que presentó Parrilli, a través de sus abogados, se cuestiona a Bonadio por “su obsesión persecutoria más allá de la ley se evidencia la parcialidad en el ‘secreto’ y ‘sin control de partes’ de este proceso durante meses”.

La Cámara deberá rechazar o aceptar el pedido de recusación de Bonadio que hizo Parrilli. En caso de aceptar el planteo, en la causa de los cuadernos se provocaría un giro.

fuente LA NACION

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