El exsecretario de Obras Públicas del kirchnerismo José López declaró ayer como acusado y negó haber cobrado coimas en otra de las grandes tramas de presunta corrupción que están bajo investigación: el caso Odebrecht .

López, que había sido trasladado desde la cárcel de Ezeiza para la indagatoria, presentó un escrito y no contestó preguntas.

Está acusado de haber cobrado sobornos en el marco de las contrataciones de AySA para las obras de la planta potabilizadora de agua de Paraná de las Palmas, en Tigre, y la planta depuradora del Bicentenario, en Berazategui.

Es la segunda parte de una investigación en la que ya fueron procesados funcionarios de AySA y empresarios que aparecen también en la causa de los cuadernos -como Aldo Roggio y Carlos Wagner- por irregularidades en la adjudicación de las obras y su desarrollo. Casanello dio por probados tanto los mayores precios que perjudicaron al Estado como la cartelización. Esos procesamientos están en estos momentos a revisión de la Cámara Federal. Ahora se investiga si para la obtención de esas obras se pagaron sobornos.

López sostuvo ayer, en su escrito, que AySA es una empresa que se maneja de acuerdo con las normas del derecho privado y que él no había intervenido en ningún acto administrativo relacionado con las obras. Ni durante la adjudicación ni durante el seguimiento.

Pero que su firma no aparezca en los documentos no implica que no pueda haber cobrado sobornos, advierten fuentes de la causa. En cuanto a esas sospechas, López hizo referencia ayer, en su escrito, a algunos contactos que la Justicia detectó entre él y empresas investigadas, pero dijo que sus comunicaciones estuvieron vinculadas a otros asuntos que nada tenían que ver con los temas de AySA.

fuente LA NACION

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