Máximo Kirchner , el hijo de la expresidenta y administrador de los negocios de la familia, fue mencionado por José López en su declaración ante el fiscal Carlos Stornelli como parte del entramado de recaudación de fondos ilegales , informaron fuentes judiciales.

López mencionó a Máximo Kirchner “en el contexto de La Cámpora ” y la recaudación de dinero para la política, agregaron fuentes con acceso al expediente conocido como los cuadernos de las coimas. Aunque el rol del diputado no fue central en la declaración de López, aclararon.

El hombre de los bolsos, un ícono de la corrupción kirchnerista, ofreció detalles ante fiscal Stornelli sobre el origen de los US$9 millones que llevó en junio de 2016 hasta un monasterio en General Rodríguez y hasta habría aportado nombres de personas involucradas con ese dinero.

López cerró su acuerdo el viernes después de declarar por más de seis horas ante el fiscal Stornelli, pero la confesión todavía no fue homologada por el juez Bonadio, que podría pedirle más información al exfuncionario en las próximas horas, adelantaron fuentes judiciales.

La mención sobre Máximo Kirchner es lo poco que se pudo conocer hasta ahora sobre los dichos de López, que también apuntó contra Julio De Vido y Cristina Kirchner como los responsables de la recaudación de dinero ilegal.

El exfuncionario también había relatado ante el fiscal cómo fue instruido por el kirchnerismo para juntar dinero durante la campaña de 2013 con el único fin de destruir la candidatura de Sergio Massa, que recién había creado el opositor Frente Renovador tras su paso por el gobierno de Cristina Kirchner.

A lo largo de su confesión, López también ratificó la declaración de Carlos Wagner, extitular de la Cámara Argentina de la Construcción, que brindó detalles sobre el pago de sobornos en la obra pública, informaron fuentes judiciales.

De hecho, según pudo reconstruir LA NACION, el exsecretario de Obras Públicas finalmente se quebró el viernes -lleva más de dos años detenido- después de leer el acuerdo de arrepentido que firmaron Wagner y Claudio Uberti, exfuncionario a cargo de las concesiones viales.

Tras largas horas de dudas, López se sentó ante el fiscal Stornelli y el fiscal adjunto Carlos Rívolo, pero toda la determinación que el exfuncionario mostraba para relatar cómo funcionaba el sistema de coimas quedaba inhibida a la hora de precisar el rol de Cristina Kirchner, confiaron fuentes judiciales.

Después de su confesión, López pidió ingresar al programa de testigos protegidos. Cambió su lugar de detención -que es secreto- por temor a represalias dentro del penal de Ezeiza, donde compartía el pabellón con otros exfuncionarios kirchneristas como Ricardo Jaime y Amado Boudou.

Clarens, en duda

Bonadio tiene pendiente resolver si homologa el acuerdo de López con el fiscal -algo que requerirá una entrevista previa del juez con el imputado- y lo mismo respecto del financista Ernesto Clarens. En este último caso, el juez no está satisfecho con la declaración. Sospecha que el supuesto arrepentido miente y hasta ayer no estaba dispuesto a homologar lo acordado, informaron fuentes judiciales.

Clarens, a quien al menos tres de los empresarios que declararon en la causa presentaron como el “cobrador” de sus coimas, no admitió haber cumplido ese rol.

Tampoco haber colaborado para girar al exterior dinero de la corrupción. En cuanto a Cristina Kirchner, dijo que nunca la vio, que no la conoce.

Clarens hizo un largo relato “no cronológico” de su historia, en el que profundizó, sobre todo, en su desembarco en el sur durante los años 90, dijo a LA NACION un funcionario que conoció su declaración. Clarens tampoco pareció convencer al fiscal. Cuando terminó la entrevista, Stornelli le advirtió que la ley prevé muy graves consecuencias para el supuesto arrepentido que miente.

fuente LA NACION

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