La venta de bonos de deuda pública argentina a la Venezuela entonces gobernada por el fallecido presidente Hugo Chávez alcanzó por lo menos unos 5.600 millones de dólares entre 2005 y 2008, de acuerdo con datos del Ministerio de Economía, pero con tasas de interés que duplicaban lo que en esa misma época debían pagar naciones vecinas a sus prestamistas.

Fue el método aplicado por el kirchnerismo para conseguir financiamiento luego de cancelar la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y mientras se renegociaba la que aún permanecía con los acreedores privados conocidos como los “fondos buitre” o los llamados “holdouts” en la salida del default declarado por el país tras la renuncia del entonces presidente Fernando de la Rúa y la crisis de 2001/2002. Ese financiamiento siempre estuvo en la mira porque habilitó maniobras oscuras que terminaron en sospechas de corrupción. Ahora Claudio Uberti declaró que hasta se repartieron coimas por esos negociados.

Venezuela compró títulos como el Boden 2012 -una ampliación de la emisión original de 2002 para salir del corralito financiero-, Boden 2015, Bonar 2010 y de los llamados Bonos del Sur.

De acuerdo con consultores privados, en 2005 el gobierno del entonces presidente Néstor Kirchner logró que el país caribeño adquiriera 1.563 millones de dólares de Boden 2012 y otros 2.865 millones de dólares al año siguiente a través del mismo tipo de título. Se trata de casi una cuarta parte de los bonos cancelados en 2012, al inicio del segundo mandato de gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

La operación sobre la que habló Uberti ante la Justicia en su condición de “imputado colaborador” sucedió en 2007, en coincidencia con su visita al país en plena campaña electoral que desembocó en la llegada de Cristina Kirchner a la Casa Rosada. Esa visita quedó en el recuerdo por los casi 800 mil dólares que se le encontraron en una valija al venezolano-estadounidense Guido Alejandro Antonini Wilson cuando llegaba de Caracas en un vuelo privado alquilado por el Gobierno junto con Uberti.

En 2008, en una de las últimas operaciones de este tipo con el gobierno venezolano, se registró una compra de mil millones de dólares -correspondientes a Boden 2015- pero a una tasa de interés del 16% anual, casi la misma que se pagó en el megacanje de deuda en la administración De la Rúa y con Domingo Cavallo como ministro de Economía.

Fue el mismo año en el que el gobierno de Cristina Kirchner fracasó en la aplicación del esquema de aumento de retenciones a los exportadores de granos con el famoso voto “no positivo” del entonces vicepresidente Julio Cobos en el Senado de la Nación tras una dura resistencia de las entidades que reúnen a los productores agropecuarios y protestas masivas contra la administración kirchnerista.

fuente CLARIN

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