De manera sorpresiva, en medio de una negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y de internas políticas, el presidente del Banco Central (BCRA), Luis Caputo , presentó ayer su renuncia al frente de la entidad monetaria y será reemplazado por el secretario de Política Económica del Ministerio de Hacienda, Guido Sandleris .

El timing no fue el mejor. El presidente Mauricio Macri y el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne , cerraban ayer su gira por Nueva York intentando convencer a bancos y fondos de inversión globales de que volvieran a confiar en la economía argentina tras la fuerte crisis cambiaria. Además, Dujovne se apresta a anunciar hoy en esa ciudad el nuevo acuerdo con el FMI ( stand-by agreement, en la jerga). Esa presentación la encabezará en soledad Dujovne, ya que Sandleris estará en Buenos Aires, uno de los tantos indicios de que el cambio de presidente del BCRA fue una noticia inesperada, incluso para el oficialismo.

“Sabíamos que cuando se estabilizara la situación, Caputo iba a dejar el cargo porque no tenía la vocación de ejercerlo “, dijo Macri en una improvisada conferencia de prensa. “Le dijimos que eligiera el momento que para él fuera el más apropiado, siempre cerca del acuerdo con el FMI”, estimó y agregó: “A la luz de cómo sucedieron las cosas hoy, pienso que funcionó bien”.

“Estoy convencido de que hemos designado a un gran profesional que formó parte de la nueva negociación. Caputo era el presidente del BCRA con un acuerdo que había negociado [Federico] Sturzenegger . Ahora será todo más coherente”, dijo el Presidente en Estados Unidos.

En sintonía con las versiones que salían desde la Casa Rosada, antes Dujovne había afirmado que la salida de Caputo no había sido una sorpresa para el Gobierno, que era esperada desde hacía tiempo y que se trataba de un “recambio lógico” . También destacó que el flamante presidente del BCRA fue un negociador del acuerdo con el FMI.

“Tomamos nota de los anuncios de hoy sobre el cambio en el Banco Central de la Argentina. Esperamos continuar nuestra estrecha y constructiva relación con el BCRA bajo el liderazgo de Guido Sandleris . El staff del Fondo y las autoridades argentinas continúan trabajando intensamente con el objetivo de concluir las conversaciones a nivel técnico en muy poco tiempo”, afirmó el FMI en un comunicado.

Una semana atrás, la directora gerente del Fondo, Christine Lagarde , había señalado en una entrevista con el diario Financial Times que el FMI buscaba una política monetaria que tuviera “claridad, transparencia, información adecuada y debida para los operadores del mercado, y una mejor comunicación”.

El control del dólar es una de las claves fundamentales a la hora de explicar la salida de Caputo. El ahora expresidente del BCRA había decidido dejar atrás las subastas de dólares habilitadas por el FMI y volver a moderar la suba de la divisa con ventas directas desde la mesa de dinero del banco, cambio que funcionó. Sin embargo, generó roces en la relación con el Fondo, que debió reconstruir Dujovne, quien coordina los contactos con el organismo. Las dudas que ahora aparecen en el mercado son qué medidas tomará Sandleris en el mercado cambiario. ¿Flotación libre, sucia (con ventas directas o subastas) o bandas? “Habrá retoques monetarios”, prometió ayer Dujovne. Se esperan además novedades sobre el control de los agregados monetarios en relación con la inflación . El misterio sobre la libertad que tendrá el exviceministro de Hacienda para intervenir en el mercado se develará hoy.

” El objetivo del Banco Central es reducir la inflación . Trabajaremos para recuperar la estabilidad y previsibilidad de precios que la economía argentina tanto necesita”, escribió Sandleris a través de un escueto comunicado de prensa en el que, además, agradeció su designación al Presidente. Con Sandleris seguirá en el cargo el vicepresidente primero de la entidad, Gustavo Cañonero, que había llegado en la corta presidencia de tres meses de Caputo al frente del BCRA y se sumará la economista Verónica Rappoport como

vicepresidenta segunda.

Pero el dólar no fue el único cruce entre Caputo y Dujovne. El mismo control de la relación directa con el FMI los alejó. Un fuerte chispazo, por ejemplo, se dio con el fallido anuncio que Macri hizo por YouTube del adelanto de fondos del FMI. Fue idea de Caputo, según se dejó trascender. El Fondo ratificó esa misma tarde que lo que anunció el Presidente no estaba cerrado. A las horas, Dujovne viajaba a Washington a comenzar las negociaciones y a calmar a las autoridades del FMI. Caputo no tomó ese avión. Se quedó “a vigilar el valor del dólar”.

En los últimos días, la relación volvió a tensarse. Desde la entidad monetaria comenzaron a dejar trascender que la ampliación del préstamo del Fondo superaba los US$20.000 millones, lo que tuvo un fuerte impacto en la mejora del clima financiero. Anteayer, Hacienda -que coordina la negociación desde Estados Unidos- informó que los fondos extras que llegarán serían de entre US$3000 y US$5000 millones.

Ayer, en acciones descoordinadas entre ambas partes, mantenían sus posiciones. Desde Buenos Aires se decía una cosa y desde Nueva York, otra. Será otro misterio que finalmente se develará hoy.

“El presidente del BCRA, Luis Caputo, le ha presentado hoy [por ayer] su renuncia al presidente Mauricio Macri”, fue el comunicado que entró a la casilla de todos los medios a las 9.56. “Esta renuncia se debe a motivos personales, con la convicción de que el nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional restablecerá la confianza acerca de la situación fiscal, financiera, monetaria y cambiaria”, señaló Caputo, quien -como deja entrever su misiva- sumó tensiones familiares por su paso por la gestión pública.

A contramano, la figura de Dujovne se erigía ayer en la de un ministro de Economía tradicional. Así lo llamó el mismo Macri en conferencia. Luego de ser coordinador, ahora de un equipo más comprimido en la toma de decisiones, sumaba -tras el tambaleante fin de semana de Olivos- al BCRA dentro de su órbita.

fuente LA NACION

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