“Volvimos agotados, pero la mezcla de emoción y alivio después de haberle cambiado la vida a tanta gente es imposible de poner en palabras”, dice desde la ruta, de vuelta desde Chaco, José María Múgica, uno de losoftalmólogos voluntarios que viajaron al Impenetrable para hacer cirugías gratuitas en el Día Mundial de la Visión (que fue el 11 de octubre).

Durante tres días, un grupo de médicos solidarios se instaló en Castelli, ciudad conocida como “la puerta del Impenetrable”, para completar una campaña contra la ceguera que este año los llevó a adentrarse en parajes olvidados y aislados del Noreste Argentino.

Fue una cruzada solidaria que coordinaron la Fundación Nano de San Miguel, la Asociación Chaqueña de Oftalmología y la Fundación Abre los Ojos de Mendoza. En junio hicieron consultas a cientos de personas, entre quienes hay comunidades wichís. La mayoría se revisaban los ojos por primera vez. Luego  volvieron en septiembre a operar unos 67 casos de cataratas y pterigion, y a repartir 700 pares de anteojos. Ahora operaron estrabismo.

Mauro Moreno, uno de los pacientes que operaron de estrabismo.

Mauro Moreno, uno de los pacientes que operaron de estrabismo.

“Fuimos cuatro cirujanos, dos de Buenos Aires y dos de Chaco, y un anestesista”, detalla José María Múgica, uno de los médicos de la Fundación Nano que viajó. “No deja de ser algo estético, pero que en pueblos postergados y familias de bajos recursos implica cambiarles la vida. La exclusión y el bullying existen en todo el país y todos los estratos sociales. Los pacientes de estrabismo se acercan con la cabeza gacha, mirando para abajo. En sus perfiles de Facebook tienen fotos tapándose los ojos. Se acostumbran a no levantar la vista por vergüenza. Y cuando operás a un chico, operás a toda la familia: socialmente pasan a sentirse incluidos”, cuenta.

Figura de Los Murciélagos y emblema de una carrera solidaria por la ceguera

Para la campaña contra la ceguera que impulsaron este año, el objetivo se planteó a largo plazo. Las dos visitas iniciales fueron a Fuerte Esperanza, un pueblito a tres horas de Castelli que se vuelve inaccesible en la mitad lluviosa del año. Es porque la ruta Juana Azurduy, que lleva hasta allí, es de arena aunque figura como asfaltada por Vialidad Nacional.

“Capacitamos a muchos colaboradores locales, la mayoría jóvenes, para que nos ayudaran. Ese grupo va a seguir aplicando la enseñanza de por vida y tratando de asistir e identificar patologías oftalmológicas en un lugar donde no había especialistas ni hospital más que para emergencias o medicina general”, se ilusiona María Bayá Casal, directora de la Fundación Nano.

La mayoría de los habitantes de los parajes del Monte Impenetrable no querían dejar sus hogares para viajar a atenderse, porque los obligaba a descuidar sus granjas y huertas, principal sostén de vida. De hecho, a Mauro, uno de los jóvenes con estrabismo que operaron, tuvieron que llevarlo con una ambulancia en medio del barro, porque llovía, y casi no logra llegar. “La camioneta se quedó justo antes de donde empieza el asfalto. Si se quedaba antes, no llegaba”, cuenta Múgica.

El complejo proceso de la operación

La operación de estrabismo es compleja y requiere anestesia total.

La operación de estrabismo es compleja y requiere anestesia total.

El estrabismo es la desviación de uno o ambos ojos. En casos graves, puede llevar a la pérdida parcial de la visión. “La cirugía difiere mucho de la de cataratas, que es intraocular y hoy es más ágil gracias a la tecnología. La de estrabismo requiere anestesia total y es más artesanal, por decirlo de algún modo”, dice José María Múgica.

“Se usan pincitas, tijeritas, ganchitos, explicándolo en términos simples. Y se van acomodando los músculos que tiene el ojo hasta que se logra el objetivo”, agrega..

fuente CLARIN

Comments

comments