El Gobierno y el PJ no kirchnerista esperan avanzar hoy con un proyecto de consenso para el financiamiento de las campañas políticas en una reunión de asesores en la que se tratarían también otras iniciativas de transparencia e integridad. El tema devino ineludible tras el episodio de los aportantes truchos de Cambiemos, sumado al escándalo de los cuadernos, y ahora resulta urgente si se quiere implementar antes de las elecciones de 2019.

Aunque el espíritu de ambos proyectos es el mismo (avalar los aportes de personas jurídicas), hay entre ambas iniciativas algunas diferencias que deben ser subsanadas para llegar a un proyecto de acuerdo.

La Casa Rosada envió a Diputados en julio su proyecto de ley para modificar el régimen para el financiamiento de los partidos políticos, que preveía la habilitación de aportes de empresas (prohibidos desde 2009), la eliminación de las donaciones en efectivo y la ampliación de la duración de la campaña.

El trámite de la iniciativa, resistida por el kirchnerismo, quedó en stand- by hasta que el problema se impuso en la agenda: los millonarios fondos en negro que circulan para hacer proselitismo quedaron al descubierto con el traspié de los aportantes truchos de Cambiemos y con los pagos espurios reconocidos por los empresarios en la causa de las coimas.

Días atrás, el jefe del bloque del PJ en el Senado, Miguel Pichetto, junto con los senadores Dalmacio Mera, Julio Catalán Magni, Rodolfo Urtubey y Carlos Caserio, presentó su propio proyecto de financiamiento político, que coincide en lo esencial con la iniciativa del oficialismo. Los senadores de Cambiemos, en tanto, ingresaron por la Cámara alta el proyecto redactado por el Gobierno.

En las últimas horas, según pudo reconstruir la nacion, emisarios del Poder Ejecutivo y del PJ vienen teniendo encuentros y diálogos extraoficiales para alcanzar un consenso previo y ajustar las clavijas de la iniciativa, que, se espera, será resistida por el kirchnerismo y otros partidos de la oposición.

Hoy se dará el primer encuentro formal, cuando se celebre en el Senado una reunión de asesores de la Comisión de Asuntos Constitucionales, en la que Cambiemos y el PJ buscarán empalmar ambas iniciativas.

En la reunión se podría tratar un paquete de proyectos: además del de financiamiento político, está en carpeta el proyecto para reconocer y regular la actividad de lobby, una iniciativa de traspaso presidencial y el proyecto de ética pública.

Según pudo reconstruir la nacion, una de las mayores divergencias entre el proyecto de Pichetto y el del oficialismo radica en los topes previstos para los aportes de las empresas.

La iniciativa oficial plantea permitir aportes de personas jurídicas mientras no superen el tope del 2% de la recaudación general que puede tener un candidato (que surge de multiplicar el valor del módulo electoral por la cantidad de electores). El proyecto del PJ eleva a esa cifra al 15% y agrega que no puede significar más del 10% de las ganancias netas de la compañía durante el último ejercicio anual.

“Más allá de la cifra, estamos de acuerdo en que tiene que ser un aporte no gravitante, donde no se mezcle la identidad del candidato con la de una empresa”, evaluó Mera, dispuesto a discutir ese porcentaje. El mismo ánimo se vivía en el Ministerio del Interior.

El proyecto del PJ, en tanto, pide revisar “la habilitación de aportes por parte de sindicatos”, mientras que el proyecto oficial se resistía a las donaciones efectuadas por los gremios, al considerar que podría ser una decisión no avalada por los afiliados.

El proyecto del PJ prevé que la campaña electoral “se inicie con la oficialización de la lista de candidatos ante la Justicia Electoral”, es decir, 50 días antes de la elección y no 35 días antes (para las elecciones generales), como ocurre ahora. “Nos parece que satura una campaña tan larga, aunque de hecho es lo que ocurre, la actividad proselitista empieza antes”, reflexionaban en las últimas horas en Gobierno.

Otro de los puntos de discusión será la habilitación o no de espacios de publicidad contratados por fuera de los minutos otorgados por el Gobierno en medios audiovisuales. El proyecto de Pichetto, en tanto, propone la creación de un registro de trazabilidad de aportes a partidos políticos dentro de la web de la AFIP para un control de las donaciones, una iniciativa que por estas horas es vista con buenos ojos desde el Gobierno.

Claves de una discución abierta

Los topes

Las diferencias entre el proyecto del PJ y el del oficialismo radican en los topes previstos para los aportes de las empresas

Gremios

El proyecto del peronismo pide autorizar también los aportes por parte de los sindicatos, mientras que el proyecto oficial se resiste a las donaciones efectuadas por los gremios, al considerar que podría ser una decisión no avalada por los afiliados.

Otro de los ejes de discusión entre el oficialismo y la oposición será la habilitación o no de espacios de publicidad contratados por fuera de los minutos otorgados por el Gobierno en medios audiovisuales.

La ley actual

La reforma impulsada por el kirchnerismo en 2009 prohibió los aportes de las empresas. La Casa Rosada envió su propio proyecto en julio y todavía espera su tratamiento.

fuente LA NACION

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