Con varias ausencias y ya sin Juan Carlos Schmid en el triunvirato de mando, la CGT reunió ayer a su consejo directivo y cosechó adhesiones para avanzar con un nuevo paro general en rechazo del rumbo económico del Gobierno .

La fecha de la medida de fuerza se mantiene aún en suspenso, aunque los gremialistas quieren activarla en la semana en que se realizará la cumbre del G-20 . Ayer se barajaron las opciones del 27 o el 28 de noviembre. De concretarse, sería la quinta huelga a Macri.

Los sindicalistas exigen un pacto antidespidos, la reapertura de las paritarias, un aumento de emergencia para los jubilados y ser convocados a un acuerdo económico y social junto con los empresarios. Además, plantean reparos al acuerdo que el Gobierno selló con el Fondo Monetario Internacional.

Héctor Daer y Carlos Acuña, los dos líderes de la CGT, habían anticipado la medida de fuerza hace dos semanas, en Tucumán, donde participaron de uno de los actos peronistas por el Día de la Lealtad. Aquella vez, Acuña planteó un paro general de 36 horas y con movilización a la Plaza de Mayo. Ayer, esta postura fue dejada de lado, y se prevé que la huelga sea solo por 24 horas y sin movilización callejera. Los gremios del transporte, que son determinantes para garantizar el impacto de la huelga, adherirían a la convocatoria de la CGT a pesar de que no hay consenso absoluto.

También se sumarían los sectores sindicales que no comulgan con el triunvirato de mando, como los camioneros de Hugo Moyano, el Smata y los gremios de la Corriente Federal, que lidera el bancario Sergio Palazzo. Las tres vertientes de la CTA ya anticiparon que avanzarán en sus reclamos, independientemente de lo que resuelva la CGT.

Al respecto, en las últimas dos semanas se intensificó la exteriorización de los reclamos sindicales. A la movilización promovida por los sindicatos que comulgan con Hugo Moyano el sábado 20 del mes pasado frente a la Basílica de Luján, con el respaldo de intendentes bonaerenses y movimientos sociales, se sumó la participación gremial en la protesta frente al Congreso para protestar por el presupuesto.

fuente LA NACION

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