El nombre de Sergio Uñac atraviesa la discusión peronista desde hace algunos meses. El gobernador de San Juan ganó terreno en el escenario político después de ser uno de los pocos mandatarios peronistas que pudo festejar en las elecciones legislativas del 2017. Aquel triunfo, que logró la boleta encabezada por su hermano Rubén, catapultó su figura al debate por la renovación del peronismo y la construcción de un nuevo liderazgo nacional.

El mandatario de 48 años irá por la reelección en su provincia el año próximo. Ya tiene decidido presentarse y tratar de renovar su mandato. Las encuestas que consume le dan una distancia muy abultada frente a Marcelo Orrego, intendente de Santa Lucía y posible candidato de Cambiemos en la provincia. Es que, según los sondeos que encargaron, más del 50% del electorado respalda al actual gobernador, mientras que la distancia entre ambos sería de más de 20 puntos.

Los números son tan positivos que Uñac se anima a soñar con una candidatura presidencial en el 2019. Está en sus planes aunque en cada aparición pública asuma una postura moderada y de bajo perfil. En agosto de este año, en una entrevista con Infobae, dejó en claro que tenía intenciones de ser candidato. “Si se dan las circunstancias y uno puede llegar a amalgamar todos los sectores que actualmente están muy dispersos, sería muy mezquino, casi irresponsable, no tomar ese desafío”, sostuvo en aquel entonces.

La gobernación fijó este jueves la elección general en la provincia para el 2 de junio, mientras que las PASO tendrán lugar el 31 de marzo. A esa primera elección están apuntados todos los cañones desde el equipo de Uñac. Están convencidos de que si logran un buen resultado en esa primera instancia, el actual gobernador se puede colgar el cartel de presidenciable y multiplicar sus chances de ser competitivo dentro de una gran interna peronista.

La importancia de ganar en la primera elección es clave para lograr un consenso político previo a la presentación de listas de precandidatos pautada en el calendario electoral para el 22 de junio. Desde que se conozca el resultado de las PASO hasta el día de cierre de listas pasarán cerca de tres meses, tiempo suficiente para lograr que los dirigentes del peronismo consideren al sanjuanino como una opción y se construya un respaldo amplio que pueda sostener una posible candidatura.

Hasta el momento cosechó el respaldo de un grupo de intendentes bonaerenses que lo alentaron a competir el próximo año. También de un sector del sindicalismo y un grupo importante de dirigentes del interior. Incluso uno de los diputados más importantes del massismo le sugirió que después de reelegir en la provincia compita en una PASO para poder darle volumen a una interna en el peronismo federal. Uñac es el candidato en las sombras. El gobernador que se nombra en las oficinas peronistas como un plan B si el año que viene no existe un candidato mejor.

El sanjuanino es de los dirigentes que pretenden la unidad del peronismo pero que considera que el liderazgo de Cristina Kirchner se terminó. Es un ciclo que llegó a su fin después de dos mandatos consecutivos. Sin embargo, respeta la figura de estadista que tiene la ex presidenta y advierte que la unidad es con el kirchnerismo adentro.

Uñac es consciente de que su principal objetivo es retener la gobernación de San Juan y que esa, más allá de los resultados positivos que arrojan las encuestas, no será una tarea sencilla. Primero tendrá que contener a los integrantes de Todos, el frente que lidera y del que forma parte Unidad Ciudadana. En principio, el kirchnerismo no presentaría una lista que compita con el actual gobernador y le saque puntos.

Esa es una buena noticia para el sanjuanino, que mantiene una relación distante con su antecesor José Luis Gioja, uno de los diputados de mayor vínculo con Cristina Kirchner y el posible representante K en la competencia. Cerca del gobernador creen que el presidente del PJ Nacional solo amenaza con presentarse pero que finalmente no lo hará. Intentará negociar algún lugar en las listas para su espacio en San Juan y terminará cerrando un acuerdo.

Sin embargo, Gioja aún no definió si competirá en las próximas elecciones. Mas allá de la incertidumbre, el ex gobernador tiene voluntad de negociar acuerdos con Uñac en el futuro armado de listas provinciales. El histórico dirigente sanjuanino reclama con insistencia la unidad nacional del peronismo y desde el PJ trabaja para poder lograrla. Por lo que una pelea con el actual mandatario lo dejaría en medio de una contradicción.

“Hay un sector del peronismo de la provincia que se siente afuera del frente que conduce el gobernador”, le aseguraron a este medio fuentes del peronismo sanjuanino. En los próximos días Uñac y Gioja se reunirán en San Juan e intentarán limar asperezas. Pondrán sobre la mesa sus cartas y medirán fuerzas en una negociación de ahijado y padrino.

En síntesis, Uñac apuesta todas sus fichas a lograr una buena elección en las PASO para después tener la oportunidad de ser presidenciable. Dependerá del escenario que exista en ese momento y de la potencia electoral que tengan dirigentes como Sergio Massa o Juan Manuel Urtubey, quienes pretenden competir por la presidencia en octubre del próximo año. Las encuestas con fecha 2019 serán las que le den sustento a las decisiones que se tomen en el peronismo en la antesala de los comicios.

El sanjuanino está expectante pero mantiene la cautela. Tiene en claro que debe estar preparado por si la posibilidad se presenta, pero reconoce que ese objetivo no lo desvela. En definitiva, sabe que su horizonte más real es el 2023.

fuente INFOBAE

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