Lázaro Báez kirchnerizó su discurso en las últimas horas y eligió un nuevo abogado para defenderse de las últimas acusaciones de lavado de dinero . Se trata de Víctor Hortel, jefe del Servicio Penitenciario Federal durante el kirchnerismo.

Báez fue conducido ayer desde la cárcel de Ezeiza hasta el juzgado de Sebastián Casanello para ser indagado por una nueva maniobra de lavado de dinero ligada a su empresa Austral Construcciones.

Esta vez está acusado de blanquear un poco más de 127 millones de pesos entre fines de 2015 y julio de 2016 inyectando “dinero negro” a través de una decena de empresas hacia la firma M&P, cuyos accionistas eran Martín Báez, Luciana Báez -sus hijos- y Austral Construcciones. Esas transferencias se justificaban mediante la emisión de facturas por servicios brindados por Austral a esas empresas. M&P era finalmente la cobradora de Austral.

Pero para el juez Casanello se trataba de servicios ficticios. A entender de la acusación, Austral, con el fin del kirchnerismo, se sumergió en graves problemas financieros. Y para paliarlos se valió de este mecanismo mediante el cual inyectó en la empresa dinero, a través del cobro de servicios simulados.

Para el juez, ese dinero que buscaba levantar la empresa vino de la ganancia obtenida por Lázaro Báez en la causa en que está acusado de obtener el 80% de la obra pública de Santa Cruz en licitaciones direccionadas y con sobreprecios. En esta causa, que está siendo juzgada en audiencias orales y públicas desde hace dos semanas, Cristina Kirchner está

acusada de ser la jefa de una asociación ilícita.

Báez presentó ayer un escrito firmado por su abogado Hortel en el que mencionó que el Gobierno “buscó construir un relato jurídico mediático de corrupción del kirchenrismo para destruir la imagen” de Cristina y Néstor Kirchner .

Dijo que no se trata de un fenómeno aislado, sino de un avance regional “sobre los gobiernos nacionales y populares”.

fuente LA NACION

Comments

comments