Una de las mayores vulnerabilidades que ofrece la economía Argentina es la alta exposición de la deuda pública respecto a la capacidad de generación de riqueza, y a la creciente búsqueda de financiamiento de un déficit fiscal primario y financiero aún abultado, que no encuentra otro prestamista de última instancia que el Fondo Monetario Internacional, porque el mercado local de capitales es muy pequeño, y el externo privado encontró su techo en 2017. Eso explica la persistencia de alta volatilidad del tipo de cambio.

De ahí que no sorprendiera que con la difusión por parte del Indec del Informe de la Balanza de Pagos con el resto del mundo correspondiente al cierre de 2018 se observara como principal impulsor del crecimiento de la deuda externa total la originada en el sector público en general (Nación, provincias y Municipios), con USD 30.755 millones, 4,5 veces más que el conjunto que el sector privado que lo hizo en sólo USD 6.559 millones.

En el primer caso ascendió a USD 173.584 millones, a valor nominal residual; y a USD 148.249 millones a valor de mercado, mientras que en el segundo a USD 70.970 millones  y USD 69.608 millones, a valor residual y de mercado.

 Una de las mayores vulnerabilidades que ofrece la economía Argentina es la alta exposición de la deuda pública respecto a la capacidad de generación de riqueza

Semejante brecha, contrasta con la representatividad de 4 a 1 que en el consumo agregado de la economía ostenta el sector privado por sobre el total del sector público, se explica por dos fenómenos, en una apretada síntesis:

1) la persistencia de un elevado déficit fiscal que llegó en 2018 a más de 6% del PBI y que para el corriente año se aspira a reducir a menos de 4%; y

2) un sector privado que por la recesión disminuyó las necesidades de financiamiento de importaciones, al tiempo que por la mejora del tipo de cambio real comenzó a mejorar su fuente de ingreso de divisas a través del aumento de las exportaciones.

En términos de PBI, la proporción de la suma de la deuda del Gobierno en general más la contraída por el Banco Central se incrementó en 21 puntos porcentuales, pasó de 22,7% a 43,7% entre el último trimestre de 2017 e igual tramo del año siguiente, por la conjunción de la brutal licuación del PBI en su conversión en divisas, por efecto de la devaluación del peso, pasó en esos períodos de USD 666.278 millones a USD 451.967 millones, y el aumento nominal del endeudamiento nominado en moneda extranjera.

 La proporción de la deuda pública externa en términos del PBI se elevó en un año de 22,7% a 43,7 por ciento

El stock de deuda externa bruta total con títulos de deuda a valor nominal residual al 31 de diciembre de 2018 fue estimada por el Indec en USD 277.921 millones, USD 22.377 millones mayor con respecto al trimestre anterior; y USD 43.372 millones superior al nivel de un año antes.

Dentro del sector público también se destacaron también las mayores obligaciones financieras con el resto del mundo por parte del Banco Central, como estrategia para afianzar su cobertura frente a eventuales shock externos, en USD 5.285 millones, moderadamente inferior a la que registró el conjunto del sector privado.

Como consecuencia de esos movimientos, el Gobierno en general elevó su participación en el total del endeudamiento de la Argentina con el exterior de 61,2% a fines de 2017 a USD 62,6% un año después; y el Banco Central pasó a explicar el 8,5% del total, 0,6 puntos porcentuales más que un año antes.

 El Gobierno en general elevó su participación en el total del endeudamiento de la Argentina con el exterior de 61,2% a fines de 2017 a USD 62,6% un año después

Por el contrario, tanto el conjunto del sector financiero, como el agregado del sector privado no financiero integrado por empresas y familias, redujeron su dependencia del crédito internacional del 3,8% a 3,5%, en el primer caso, y de 27,5% a 25,4% del total, en el segundo.

 

fuente INFOBAE

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