En apenas quince días, las primarias en Entre Ríos y en San Juan se acaban de anotar como señales potentes de los gobernadores del PJ. Son resultados exitosos de su estrategia de desenganchar sus comicios de la elección nacional y programarlos en el primer semestre del año. La fórmula y el mensaje son claros: afirmarse en sus territorios y fortalecerse como polo de poder interno, aún sin operar como un grupo homogéneo. Todos van tomando nota de que va dejando el calendario de las urnas. Podrá discutirse si es un gesto en espejo, pero no constituiría un dato menor la movida kirchnerista para difundir un nuevo y «moderado» perfil de la ex presidente.

Está claro que las cuentas internas son potenciadas por el efecto externo y las especulaciones que se abren. Fueron dos PASO que operaron como virtual primera vuelta, porque no hubo competencia interna. El triunfo de Sergio Uñac sobre la versión local de Cambiemos estaba registrado como previsible. El contundente resultado logrado por Gustavo Bordet –muy por encima de las encuestas que habían circulado- fue más fuerte para la lectura nacional: en la pelea entrerriana se había involucrado directamente el Gobierno, empezando por Mauricio Macri, a diferencia de la elección sanjuanina. Esto, en medio de la crisis persistente que desgasta al Gobierno.
Hay coincidencias pero también diferencias entre los perfiles de Bordet y de Uñac. Los dos son exponentes de la nueva generación de gobernadores y los dos fueron hilvanando tratos con los sectores internos detrás de sus proyectos de reelección. El sanjuanino trabajó en esa línea desde el primer día. El entrerriano negoció en serio recién en el verano.

El gobernador de Entre Ríos Gustavo Bordet

El gobernador de Entre Ríos Gustavo Bordet

Uñac es amplio cuando opina sobre la unidad del peronismo, juega sin asumirse como pieza del PJ federal, aunque dio señales de su interés por el escenario nacional y hasta habló de ser vice de Roberto Lavagna, tema rápidamente archivado. Bordet se ha mostrado dentro de Alternativa Federal, abrió un puente con el kirchnerismo -él mismo se sentó a hablar con Cristina Fernández de Kirchner cuando tejía su frente interno en la provincia-, y cuida especialmente su capital local. Habla de unidad opositora frente a Macri, con una aclaración: repite que habría que romper con la lógica binaria, es decir, con la actual polarización.

Los dos gobernadores, con matices, ofrecen un par de señales significativas aunque no excluyentes para el análisis. La primera es la unidad del PJ a escala provincial y en función de sus proyectos de reelección. La segunda, un perfil de políticos moderados. Esto, con el agregado ya referido: si se mantiene la tendencia, afirmaría la proyección de los gobernadores como polo de poder en la amplia paleta peronista o, en sentido más amplio, para construir un frente electoral.

Si se empieza por el círculo más chico, está dicho, revitaliza al entramado de los gobernadores aunque no cierra la discusión sobre las características, los integrantes y el eje de la unidad. Por supuesto, hay lecturas diferentes entre los jefes provinciales –no sólo en Alternativa Federal- y el kirchnerismo y su circuito de aliados.

El gobernador de San Juan Sergio Uñac

El gobernador de San Juan Sergio Uñac

El primer punto de discusión es qué tipo de unidad ha logrado éxitos. Visto desde el sector que rechaza un acuerdo teñido por la marca CFK, la lectura sería sencilla: la unidad subordinada al kirchnerismo perdió en Neuquén y en Río Negro, las dos provincias que ya eligieron gobernador. Y en Entre Ríos y San Juan, hubo triunfos sonoros de la unidad pero bajo la figura de sus gobernadores y sin campaña local asociada a la ex presidente.

Miguel Angel Pichetto, uno de los cuatro socios fundadores de Alternativa Federal, sostiene que los resultados registrados hasta hora exhiben triunfos de gobernadores moderados y «de centro». En la misma vereda, Juan Schiaretti se encamina a su propia elección con la ventaja de Cambiemos dividido y como candidato de un frente electoral dominado por él mismo y que expone como socios a las expresiones locales del socialismo y del GEN. Juan Manuel Urtubey y Sergio Massa están más comprometidos en la interna como candidatos, con señales de disgustos o enfriamiento -se verá si sólo coyuntural- hacia Lavagna.

Massa, Schiaretti, Pichetto y Urtubey

Massa, Schiaretti, Pichetto y Urtubey

Massa, a diferencia de los otros referentes, es quizás el que más especula con la idea de que la ex presidente no sería candidata. Piensa en una unidad facilitada de ese modo. Y tiende puente con algunos intendentes bonaerenses, a pesar de que la mayoría del PJ empuja el proyecto CFK 2019. Es un dato significativo, pero nada curioso: la candidatura de la ex presidente se mantiene sólida en la provincia y los intendentes apuestan a su tracción.

Pero la cuestión de la candidatura de la ex presidente sigue siendo jugada con dudas. Resulta llamativo mantener abierto el interrogante mientras los gestos de ella misma apuntan a sumar poder a su alrededor. Un frente es el Congreso, especialmente el Senado: de eso hablan algunos de sus operadores en Chaco, Entre Ríos y Tierra del Fuego, en simultáneo con los pasos para asegurarse también el primer lugar en distritos donde el peronismo es minoría, como la Capital, y puede haber alianza con otros grupos opositores.

La ex presidente ya había dado señales de evitar conflictos con los gobernadores peronistas –apoyando sus reelecciones y bajando postulantes propios- a cambio de negociaciones por la lista de legisladores. Esa sería la síntesis inicial, mientras empieza ser perfilada la pelea nacional y la incertidumbre sobre su propia postulación queda flotando incluso en charlas con los jefes provinciales, sobre todo de aquellos que verían bien que no compita para «favorecer» la unidad.

Con todo, la señal que se ha ido reforzando desde sus oficinas –con regresados protagonistas, como Alberto Fernández- es la de la moderación. Se trata de una construcción que incluye naturalmente la imagen de la ex presidente pero que se extiende a su círculo. Y que fue advertida en sus propias filas.

El diputado Axel Kicillof

El diputado Axel Kicillof

El mensaje es claro: desterrar declaraciones o trascendidos sobre estudios de reforma de la Constitución, proyectos sobre ampliación y control de la Corte, recreación de la ley de mediosdefiniciones inquietantes en materia económica. En cambio, se dejan trascender líneas de acción cuidadas en esos terrenos, incluidos planteos razonables en la relación con el FMI, algo que ya había esbozado Axel Kicillof y también transmite Emanuel Alvarez Agis.

Lo que viene, entre tanto, serán nuevos capítulos provinciales: las PASO de Santa Fe, este mes, y la elección de gobernador en Córdoba, el 12 de mayo. Son dos distritos de peso y, en el caso cordobés, gravitante en el espacio de los gobernadores. Después quedará apenas un mes para la etapa de definición de alianzas e inscripción de las listas de candidatos, en los dos casos nacionales.

 

 

fuente INFOBAE

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