El dólar se cayó en el mundo y el petróleo se disparó 4,5%. Los bonos del Tesoro de Estados Unidos siguieron subiendo y llegaron a rendir 1,95% pero luego tuvieron una leve baja y su rendimiento terminó en 2,01%. El oro tuvo un crecimiento de 3,23% y las bolsas del mundo, en particular las de Wall Street, tuvieron alzas importantes.

Estas fueron las contradictorias reacciones de los inversores ante el derribamiento de un avión no tripulado de Estados Unidos por un misil de Irán. Si Donald Trump, no hubiera utilizado la palabra «error» para definir el incidente, la reacción del mundo podría haber sido impredecible. Pero el presidente de Estados Unidos estuvo empeñado a apaciguar los ánimos en sus últimos días, tal vez porque la Reserva Federal lo va a complacer en su deseo de bajar las tasas de interés, y no quiera siquiera murmurar algo que los desvíe de ese camino.

Es que esa decisión del Banco Central de los Estados Unidos le está quitando la sobrevaluación que tenía al dólar y mejora el balance comercial norteamericano, una de las obsesiones de Trump.

Para Guido Sandleris, el titular del Banco Central argentino, la posibilidad de que la reserva federal baje un cuarto de punto la tasa -80% de las consultoras opina que lo hará a fin de julio- es un alivio. Sus esfuerzos para mantener al dólar estable -o en baja- no van a ser tan grandes y podrá acelerar la baja de tasas y ofrecerle a Mauricio Macri más oportunidades para crear una pequeña primavera económica hasta las elecciones.

El presidente del Banco Central, Guido Sandleris

El presidente del Banco Central, Guido Sandleris

Ciertos datos ilustran como se debilitó el dólar en el planeta: frente a la canasta de las monedas más importantes del mundo, que se miden en el índice DXY, perdió 0,60%. Cayó frente a todas las monedas de países emergentes. Cedió 1,27% frente al peso chileno y está en el valor más bajo del año. Perdió 0,56% con el peso mejicano y en la semana arrastra una caída de 1,16%. Solo el real de Brasil salió empardado con la moneda de Estados Unidos. Por supuesto, para la Argentina este es un buen augurio.

Al mismo tiempo, el rebote de las acciones petroleras hizo subir a los tres principales indicadores de Wall Street. Las bolsas de Europa terminaron en terreno positivo, lo mismo que habían hecho los mercados asiáticos en la noche del miércoles.

El oro y el bono del Tesoro fueron la cobertura de los más cautos, que no tomaron a la ligera el incidente con Irán. El metal precioso ganó 3,23%.

De no haber sido feriado el jueves, el Gobierno se hubiera beneficiado de números positivos que lo fortalecieran en esa encuesta paralela que marcan el valor del dólar y el riesgo país.

De todas maneras, quizás en la última rueda de la semana pueda mostrar que el dólar va a seguir en baja un tiempo más y que puede haber compradores de bonos de la deuda que mejoren el riesgo país.

Los ADR’s argentinos -certificados de tenencia de acciones que cotizan en Wall Street- ayudaron a abonar esta presunción. Las subas fueron de hasta 6,13%, como lo fue el caso del Banco Supervielle. Todas las entidades financieras recuperaron parte de la caída del día anterior. YPF, impulsado por la suba del petróleo mejoró, 3,40%.

 

 

fuente INFOBAE

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