Los ministerios de Salud, de Turismo y Cultura y de Gobierno informan las recomendaciones oftalmológicas para que la comunidad pueda observar correctamente el eclipse solar.

Lo que no se debe hacer:

Mirar directamente el sol con o sin eclipse (la luz del sol directa nos puede dejar secuelas graves en los ojos).
Usar placas radiográficas.

Mirar el eclipse con instrumentos ópticos, cámaras binoculares, telescopios, etc.

Usar lentes de sol para observar.

Dejar a los niños observar sin supervisión de un adulto con instrucción en los métodos de visualización.

Lo que sí se debe hacer:
Observar con protección certificada (ISO 12312-2) en perfecto estado.
Pueden usarse lentes de soldar grado 12 o superior de no más de 3 años de fabricación.

Puede utilizarse una cámara oscura (estenopeica).
Aun así observar por cortos periodos haciendo pausas.

Observar de forma indirecta. Ejemplo: celulares (es muy probable que no se pueda ver por la gran cantidad de luz).

Si no está completamente seguro no lo observe.

Cómo afecta el sol en los ojos
Mirar fijamente el sol durante un eclipse o sin este puede dañar la retina. Este es un órgano que se encarga de la detección de los estímulos luminosos y la transmisión al cerebro.
Este efecto nocivo sobre los fotorreceptores (células que ven la luz) puede ocurrir sin dolor ante la exposición a la radiación solar directa y sostenida.

Provoca disminución de la visión y alteración de la percepción de los colores y las formas. Puede en algunos casos ser irreversible.
Ante cualquier dudas consultar al oftalmólogo.

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