Mientras la Justicia Electoral decide si admite el pedido del Frente de Todos para separar del conteo provisorio de los votos a la empresa Smartmatic, la compañía ya realiza cambios en la arquitectura del sistema usado en elescrutinio de las PASO para no repetir los problemas que tuvieron el pasado 11 de agosto.

La jueza federal con competencia electoral María Servini tiene a estudio el recurso de amparo que presentaron los apoderados de la coalición que lleva a Alberto Fernández como candidato a presidente y a Cristina Kirchner como candidata a vicepresidenta.

Por ahora, la magistrada resolvió una medida cautelar que consistió en poner veedores judiciales para constatar el funcionamiento del sistema la noche de las elecciones y autorizar a los partidos políticos a colocar fiscales informáticos en diversas sedes para hacer un seguimiento de cómo se escaneaban las actas de cada mesa electoral, cómo se transmitían a los centros de cómputos y desde allí cómo se contabilizaban como votos.

La empresa Smartmatic defendió el trabajo de esa noche, dijo que fue el recuento más rápido que se hizo de una PASO y admitió que tuvo inconvenientes con un módulo que permitía ver a los fiscales la carga de votos.

La jueza María Servini recibió esta semana un informe de los veedores. El dictamen de los especialistas fue una de cal y una de arena. Dijeron que si bien se realizó de manera aceitada el escaneo y la transmisión de las actas, hubo inconvenientes en los centros de fiscalización con el módulo que debía hacer visible la carga a los fiscales y que fue desconectado porque afectaba la estabilidad del sistema.

El texto señala que «funcionó de forma totalmente defectuosa» ese mecanismo.

En respuesta, la empresa defendió su trabajo en un comunicado y señaló que los errores no se registraron en los procesos centrales del conteo, sino que hubo fallas «en el módulo de consulta».

Según los veedores, la falla fue limitada.

Los técnicos designados por la magistrada también señalaron en el informe que el sistema de transmisión de telegramas -independiente del software de la carga de votos- funcionó «adecuadamente y en forma segura».

Los veedores enumeraron cuatro fallas del sistema de carga de datos centralizadas en los problemas que tuvieron los fiscales partidarios para ver los datos que llegaban al centro del correo y para hacer las consultas que necesitaban.

«No se pudo poner a funcionar en la sala de veedores, funcionó solo un rato en las terminales de los fiscales; tuvieron que bajar la aplicación de fiscales y, a pesar de tener información suficiente a las 21.15, no se pudo dar información hasta las 22.30», enumeraron los técnicos.

Los veedores dijeron que la «trazabilidad» del voto «se podía verificar entre las actas tomadas por los fiscales y las copias de los telegramas», y recomendaron a la Justicia: «Para el próximo acto eleccionario sería necesario que la empresa Smartmatic mejore sustancialmente la aplicación de consulta y la Dirección Nacional Electoral (DINE) haga pruebas intensivas sobre la misma». Smartmatic dijo que el informe solo se refiere «al módulo de consulta que se habilita para que los fiscales partidarios puedan monitorear la elección» y no al resto de las tareas del recuento de votos que son más de 35.

«Ante la posibilidad de que esta aplicación de consulta comprometiera el desempeño de la base de datos, Smartmatic tomó la medida preventiva de desactivar este módulo, dándole prioridad a la continuidad del proceso de carga y cómputo de telegramas», explicó la empresa.

Cambios en agenda

La compañía prepara una reforma en el sistema y prevé al menos tres soluciones informáticas para solucionar el problema. Una de ellas es hacer una base de datos paralela para que pueda ser visible para los fiscales sin alterar la carga de los votos la noche del 25 de octubre.

En el juzgado de Servini analizan de todos modos tomar nuevas decisiones. Nadie -ni los actores gubernamentales ni privados ni en la Justicia- prevé dejar a Smartmatic fuera del escrutinio, ya que los tiempos electorales obligarían a una contratación directa de otra empresa que tampoco podría tener a tiempo el sistema que requiere la elección.

Se inclinan más bien porque la Justicia tomaría una decisión que implique multiplicar la cantidad de veedores, realizar de manera temprana nuevas pruebas con el nuevo sistema y determinar así si se está en condiciones de brindar una respuesta adecuada el domingo a la noche, cuando se haga el recuento provisorio de los votos.

El futuro del escrutinio

¿Qué dijo el kirchnerismo?

Cuestionó a la empresa Smartmatic, a cargo del escrutinio, y denunció un riesgo de fraude antes de la elección de agosto.

¿Qué ordenó la jueza María Servini?

Reforzó los controles con veedores judiciales, que en un informe dijeron que funcionó bien la transmisión de datos, pero señalaron problemas en la visualización de los datos por parte de los fiscales partidarios.

¿Qué dijo la empresa?

Argumentó que debió desactivar el módulo de los fiscales para darle prioridad a la continuidad del proceso de carga y cómputo de telegramas

¿Qué puede ocurrir ahora?

La Justicia se inclina por multiplicar la cantidad de veedores, realizar de manera temprana nuevas pruebas con el nuevo sistema y determinar así si se está en condiciones de brindar una respuesta adecuada para la elección general del 27 de octubre

 

 

fuente LA NACION

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