Cinco días después de haber aprobado en la Legislatura local una modificación de la ley «antiminera», que habilita la utilización de sustancias tóxicas, como el cianuro, el gobernador de Mendoza, Rodolfo Suárez, suspendió la normativa acorralado por las masivas protestas.

La medida había provocado el rechazo de ambientalistas, productores y defensores del agua, quienes desde la semana activaron protestas y cortes de ruta. También la Iglesia había manifestado su preocupación.

Suárez llamó al diálogo y suspendió la normativa en una conferencia de prensa brindada hoy en la Casa de Gobierno. Además, no descartó, si es necesario, llamar a una consulta popular.

«Vamos a hacer una gran convocatoria al diálogo para que la gente se informe, para que dé información genuina. ¿Por qué no se hizo antes? Participé en siete debates, lo dije en cada pueblo, la gente votó pero hay una realidad y es muy fácil inculcar miedo. Vamos a invitar a todas las entidades a que opinen. Aquí viven mis hijos, mis nietos y lo que más quiero es cuidar el agua», aseguró Suárez.

Y añadió: «Existe la posibilidad de una consulta popular vinculante. No queremos llegar a una consulta popular. Queremos llegar en base al diálogo, dejando de lado la violencia por sobre todas las cosas. No queremos encapuchados, ni un espacio público dañado en Mendoza, ni policía herido. Hay un solo objetivo que es el crecimiento de Mendoza, de este modelo que necesita un cambio».

Fuente: La Nación

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