4 diciembre, 2021

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Carlos Asnaghi y Amalia Rosas cuando conducían el noticiero de Telefé en los '90

EL HOBRE QUE NEGOCIA LOS CONTRATOS DEL FUTBOL EN LA TV PUBLICA Y TRABAJA «SIN SUELDO»

Carlos Asnaghi sujeto de confianza de Rosario Lufrano y trabaja “ad honorem”. Negocia la transmisión de la Selección Nacional de fútbol por $175 millones. Con fuertes vínculos al directorio

No cobra sueldo como empleado de la TV Pública, pero va casi todos los días a trabajar. Es la persona de confianza de Rosario Lufrano y comparte oficina con el gerente de Deportes. Es asesor «ad honorem» y estuvo este miércoles en el canal, definiendo cómo va a cubrir la TV Pública la Copa América.

Además informó el mes pasado al Directorio de Radio y Televisión Argentina (RTA, la empresa que maneja la TV Pública y Radio Nacional) sobre las características que tienen los costos del contrato de $175 millones, por los derechos de transmisión televisiva de 42 partidos de las eliminatorias Sudamericanas para el Mundial de Fútbol, que arrancan la semana que viene.

Se trata del periodista Carlos Asnaghi, quien iba a ser vicepresidente de RTA, según fue anunciado oficialmente por la agencia Télam, el 15 de enero del año pasado. Pero luego eso no se pudo concretar, porque Asnaghi había cobrado un retiro voluntario en 2018, por más de $2 millones, que le impedía volver a trabajar en el canal hasta 2028.

Asnaghi fue gerente de Deportes durante casi 12 años en la TV Pública, entre julio de 2006 y fin de febrero de 2018, cuando cobraba $176.624 al mes; y es director ejecutivo de una empresa con sede en Uruguay, Bolwer Content Production.

Como no podían volver a contratar a Asnaghi -a menos que lo hicieran como una excepción y devolviera parte del dinero del retiro voluntario-, a principios de 2020 las autoridades de RTA lo designaron como asesor «ad honorem» y le dieron espacio para que comparta la oficina con el gerente de Deportes, que formalmente ocupa Gabriel Valentini.

Pero en los hechos el que se ocupa de la gerencia de Deportes es Asnaghi. Define cómo se arman los equipos para las coberturas, en qué horarios van los programas e interactúa con la Secretaría de Medios y Comunicación Pública por los contratos de la Copa América, el Mundial de Fútbol y los Juegos Olímpicos.

En la última reunión de Directorio de RTA a la que accedió Clarín, del pasado 5 de abril, Asnaghi informó verbalmente sobre las negociaciones para la adquisición de los derechos de transmisión de los partidos del Mundial.

Allí Asnaghi informó que había una propuesta para contratar 42 partidos de fútbol por US$1.837.500 (más IVA), que equivalen a $174.562.500 (más IVA), según consta en el Acta de Directorio N°110, a la que tuvo acceso Clarín. Se trata de 14 partidos disputados por la Selección Nacional y 28 partidos de otras selecciones de fútbol.

Sin embargo, en esa reunión de Directorio de RTA no se aprobó la propuesta de Asnaghi, ya que la Comisión Fiscalizadora planteó que no surgía del expediente «la razonabilidad y conveniencia del precio de contratación».

Según Asnaghi, el Directorio de RTA posteriormente aprobó ese contrato, ya que significaba un «ahorro importante» respecto a lo que había pagado la anterior gestión, para las eliminatorias del Mundial 2018. «Ellos pagaron US$380.000 cada partido de la selección argentina y nosotros estamos pagando US$110.000», planteó el asesor a Clarín.

De todos modos, Asnaghi aseguró que él solo interviene en las «cuestiones de producción, no en la negociación monetaria, que lleva adelante la Secretaría de Medios y Comunicación Pública», que está a cargo de Francisco Meritello.

Fuentes cercanas a Meritello confirmaron que no es Asnaghi quien negocia los derechos de transmisión de las eliminatorias del Mundial, sino el propio funcionario, quien luego «le informa a Asnaghi» los resultados de esa negociación.

Es decir que aun en la versión oficial, el funcionario le informa a Asnaghi, pero no al gerente de Deportes del canal, Gabriel Valentini, que es quien formalmente debería ocuparse de esos contrato para transmitir los partidos del Mundial, la Copa América y los Juegos Olímpicos.

La pregunta que se hacen los sectores críticos del canal, que lo ven cotidianamente en los pasillos, la oficina y el bar de la TV Pública, es si la dedicación que le pone Asnaghi al trabajo es sólo por su vocación de servicio, que lo lleva a no cobrar un sueldo y estar en la cadena de negociación de un contrato por $175 millones, entre otros, además de poner plata de su bolsillo para ir al canal, dedicarle varias horas al día y hasta pone en riesgo su salud, ya que es una persona de riesgo, por ser jubilado, con 67 años de edad.

La situación de Asnaghi se da en el contexto de una profunda crisis que atraviesan los medios públicos, donde la semana pasada echaron al décimo funcionario desde que estalló el escándalo del retiro de $11,4 millones en bolsos en efectivo del canal, que eran supuestamente para pagar -también en efectivo- a los proveedores de la serie Los amores prohibidos de Belgrano.

«No hay nada misterioso en todo esto. Me convocaron para ser asesor de contenidos deportivos de RTA, por la Copa América, las Eliminatorias y los Juegos Olímpicos. Yo iba a participar hasta agosto del año pasado, pero todo se fue postergando. Es probable que algunos me vean como el gerente de Deportes, por mi experiencia y porque a veces los que están al lado mío no pueden explicar un contrato, pero no cumplo ese rol», dijo Asnaghi a Clarín.

Y agregó: «la empresa uruguaya no tiene actividad en la producción de contenidos, porque no puedo ir a Uruguay todavía. Pero cuando termine con mi asesoramiento en RTA me gustaría ir allá, para producir contenidos regionales».

La relación entre Carlos Asnaghi y Rosario Lufrano

Asnaghi tiene gran experiencia en televisión y una trayectoria compartida con Lufrano. Ambos trabajaron juntos en Telefe Noticias, durante la década del ’90. Y luego Lufrano lo designó a cargo de Deportes en la TV Pública, cuando ella fue su directora ejecutiva, en el año 2006.

Apenas renunció Alberto Fernández como jefe de Gabinete de Cristina Kirchner, en 2008, también renunció Lufrano a la dirección de la TV Pública, aunque ella siguió varios años más con un contrato de locación de servicios, pese a que no tenía una función clara en el canal.

En mayo 2016, Lufrano se desvinculó de la TV Pública, con una «rescisión de contrato» de mutuo acuerdo, al que tuvo acceso Clarín, cuando cobraba $35.000 mensuales y logró un pago en efectivo de $ 1 millón, con el patrocinio letrado del abogado Alberto Fernández, hoy Presidente de la Nación.

En ese acuerdo de Lufrano no figuraba ninguna cláusula que le impidiera volver a trabajar a la TV Pública, por lo cual retornó a principios de 2020 como presidenta de RTA, con un sueldo que a fin de ese año era de $427.408. Mientras que Asnaghi firmó en 2018 un plan de retiros voluntarios y jubilaciones anticipadas, que le impedía volver a trabajar como empleado ahí durante diez años.

En el «Acuerdo Laboral» de Asnaghi, al que tuvo acceso Clarín, se informa que cobró $1.301.585, en ocho cuotas iguales y consecutivas, «siendo la última la del mes subsiguiente en que el trabajador alcance los 65 años», más un pago de $706.497 como beneficio para grupo prejubilable y otros $64.000 de la prestación médica.

A la vez, Asnaghi y RTA se comprometieron a que «el personal que se haya desvinculado mediante el presente Programa no podrá reingresar al servicio de la Administración Pública Nacional durante los diez (10) años posteriores a su baja, sea como agente permanente, transitorio o contratado».

Sin embargo, Asnaghi volvió a trabajar al canal, aunque sin cobrar un sueldo. Una solución legal, que algunos se preguntan si es ética o moral. Sobre todo cuando se trata de un regreso tan pronto y de tanta responsabilidad, para trabajar gratis y participar en contratos por cientos de millones de pesos.

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