El presidente Mauricio Macri avanzó por decreto en delinear la integración de un tribunal clave para analizar los casos de corrupción, al disponer el traslado definitivo de un juez de un tribunal oral como camarista federal de la Capital Federal. Se trata del tribunal que tiene la llave para decidir qué procesamientos quedan firmes y llegan a juicio oral, y cuáles son revocados y dejan los casos agonizando, casi en la nada.

El juez es Leopoldo Bruglia, que integraba el Tribunal Oral Federal N° 4, pero que desde 2016 ocupa como juez suplente una de las vacantes de la Cámara Federal, en la Sala I. Ocupaba el lugar que dejó Gabriel Cavallo al renunciar como camarista en 2007 y que subrogó Eduardo Farah.

Ahora, el presidente Mauricio Macri firmó un decreto, publicado ayer en el Boletín Oficial, en el que dispone su traslado definitivo para cubrir la vacante que dejó la forzada salida del camarista Eduardo Freiler , removido mediante un juicio político impulsado por el Gobierno.

Así las cosas, la Cámara Federal, integrada por dos salas de tres jueces, quedó conformada del siguiente modo: la Sala I la integran Leopoldo Bruglia, en la vacante de Freiler; Jorge Ballestero, a quien el Gobierno quiere promoverle un juicio político por haber liberado a Cristóbal López , y Mariano Llorens, designado por concurso con el apoyo del oficialismo.

La Sala II la componen el presidente de la Cámara Federal Martín Irurzun, de fina sintonía con el presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti , y el juez Eduardo Farah, a quien el Gobierno también le apunta en el Consejo de la Magistratura, por haber liberado a Cristóbal López. El tercer sillón está aún vacante.

En caso de que no haya coincidencia entre Irurzun y Farah, se deberá sortear un tercer juez de la otra sala, donde dos de los tres magistrados que están allí llegaron con el apoyo del Gobierno.

Así, en este tribunal clave el Gobierno puso a dos de los cinco jueces que hoy lo componen.

Queda por cubrir la vacante que dejó el prestigioso juez Horacio Cattani. El Consejo de la Magistratura ya llamó a concurso para cubrirla y poder colocar a un tercer juez en ese estratégico tribunal.

Bruglia viene dictando fallos particularmente duros con el kirchnerismo, votó por la prisión de Cristóbal López, y quedó en minoría cuando votó por la detención de Roberto Baratta por el caso del gas natural licuado, por el arresto de Julio De Vido, de Carlos Zannini y por la libertad del exvicepresidente Amado Boudou, entre otros. De buenas relaciones en Comodoro Py 2002, lleva 35 años en la Justicia e intervino en el caso LAPA y en la causa ESMA, cuando se desempeñaba como juez del Tribunal Oral Federal.

Ya en 2016, cuando fue propuesto como subrogante en la Cámara Federal, la votación fue muy ajustada en el Consejo de la Magistratura. De hecho hubo empate y Adriana Donato, que era presidenta, ejerció el doble voto para desempatar. El kirchnerismo votó en su contra. En su favor lo hicieron la mayoría del estamento de los jueces, de abogados y del oficialismo.

Ahora, cuando el plenario tuvo que votar su recomendación para que Macri lo trasladara de manera permanente, le dieron la espalda el kirchnerismo, la jueza Gabriela Vázquez, se abstuvo el académico Jorge Candis y contó con el apoyo del resto de los consejeros, incluido el peronista Rodolfo Urtubey. Este traslado se suma al que respaldó el oficialismo al colocar a Carlos Mahiques, exministro de María Eugenia Vidal y juez de la Casación Nacional como juez de la Casación Federal.

El oficialismo defendió la designación de Bruglia, al sostener que no se trata de una designación ilegal, sino que está en el marco de las facultades del Consejo de la Magistratura. Incluso es juez de la misma materia -penal- y fuero -federal-, y al tener como juez la misión de dictar condenas y absoluciones, en rigor tenía más atribuciones que un camarista. Defendieron el mecanismo del traslado porque un concurso supondría, al menos, cuatro años de demora. En la oposición, en cambio, cuestionaron el modo de designación, porque se omitió el llamado a concurso.

De un tribunal oral a la Cámara Federal
Leopoldo Bruglia, camarista

El juez Leopoldo Bruglia fue trasladado por el presidente Mauricio Macri como nuevo juez de la Cámara Federal de manera definitiva. Subrogaba en ese cargo desde 2016, por la vacante que había dejado Gabriel Cavallo, quien renunció en 2007 como camarista
Bruglia era juez del Tribunal Oral Federal N° 4. Allí tuvo casos emblemáticos, como LAPA y la ESMA. Tiene más de 35 años en la Justicia y su traslado es en el mismo fuero, federal, y con su misma especialización, derecho penal
Como juez subrogante en la Cámara Federal convalidó prisiones preventivas de kirchneristas por corrupción

fuente LA NACION

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