Tras una jornada cargada de reuniones y nerviosismo, el Bloque Justicialista logró mantener una precaria unidad y limitar la sangría de senadores a la partida de los tucumanos José Alperovich y Beatriz Mirkin, quienes ayer le comunicaron por nota a

Miguel Pichetto (Río Negro) que constituirán una bancada propia. Todo indica que es el paso previo a sumarse a un interbloque con el kirchnerista Frente para la Victoria (FPV) .

El conglomerado peronista que conduce Pichetto quedó, así, con 22 miembros, que convivirán por un tiempo más bajo el techo del interbloque Argentina Federal (Justicialista más PJ La Pampa y peronistas de Chubut).

La principal argamasa que permitió mantener unido a la principal bancada de la oposición fue la necesidad de retener los dos de los tres sitiales por el Senado en el Consejo de la Magistratura y que se renovarán la semana próxima.

Para no perder una de esas poltronas a manos de Cambiemos, que hoy tiene el bloque más numeroso de la Cámara alta, el justicialismo necesita sumar la mayor cantidad de voluntades posibles y para eso entabla negociaciones con los santiagueños que responden al gobernador Gerardo Zamora.

“No nos une el amor, sino el espanto”, se sinceró ante LA NACION un senador peronista. Reconoció, así, el temor que existe en varios dirigentes peronistas ante la posibilidad de que Cambiemos alcance una mayoría de dos tercios en el órgano que tiene a su cargo la facultad no solo de nombrar jueces, sino también de destituirlos.

La jornada estuvo cargada de gestos. Uno de ellos fue la presencia de la peronista Ada Itúrrez, del Frente Cívico de Santiago del Estero, en la reunión del Bloque Justicialista. Si bien no integra la bancada, su nombre suena fuerte como uno de los nuevos representantes en el Consejo de la Magistratura.

Otro gesto del que todos tomaron nota fue la presencia del vicepresidente del bloque, José Mayans (Formosa), en la misma reunión de la bancada, a pesar de que en los últimos dos días fue el que más agitó el fantasma de la fractura y protagonizó encuentros con varios senadores con intención de sumarlos a un cisma que, al final, no se produjo.

“Parece que Gildo Insfrán mandó a parar la ofensiva porque él también está preocupado por los del Consejo de la Magistratura”, explicó a LA NACION la conducta del formoseño un vocero peronista.

Mayans ya había dado señales de su cambio de postura al ausentarse de una reunión con fuerte tinte kirchnerista, en el despacho de Fernando Solanas (Capital-Proyecto Sur) con la participación del gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá.

Con el cineasta de anfitrión, el puntano abogó por una “unidad dentro del PJ”. En la misma sintonía se expresó Solanas, quien se mostró a favor de armar “un grandísimo frente de todos los ciudadanos que quieran otra perspectiva para la Argentina”. Compartieron el encuentro varios peronistas del bloque de Pichetto, como los chubutenses Alfredo Luenzo y Mario Pais, y varios kirchneristas, con el jefe del bloque del FPV, Marcelo Fuentes

(Neuquén), a la cabeza.

A pesar de que no hizo mención alguna a la posibilidad de fracturar el bloque, legisladores que participaron de la reunión aseguraron que Mayans volvió a cuestionar “con su habitual vehemencia”, describieron, el apoyo de buena parte de la bancada al presupuesto de ajuste fiscal que impulsa el Gobierno.

Las fuentes consultadas confiaron que la prédica institucional de Pichetto (“No se puede dejar al Gobierno sin presupuesto”, sostiene el rionegrino) fue avalada por su núcleo duro de seguidores, con el cordobés Carlos Caserio como abanderado.

Como resultado del intercambio de opiniones, también se habría acordado “moderar las críticas a los compañeros que van a votar el presupuesto para no dejarlos más expuestos”, confió un senador.

Sobre la partida de los tucumanos, voceros cercanos a Pichetto reiteraron la lectura del rionegrino. “Es un tema político de Tucumán”, afirmaron, en alusión a la puja entre Alperovich y el gobernador Juan Manzur por la carrera por la gobernación.

Hasta cuándo durará esta unidad del peronismo es una incógnita. Ayer, algunos legisladores sostenían que la discusión podría reabrirse una vez consolidada la mayoría que necesita el PJ para retener los dos lugares por el Senado en el Consejo de la Magistratura.

fuente LA NACION

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