Aprovechando los futuros desembolsos del FMI, el Gobierno resolvió cancelar préstamos en dólares anticipadamente con un grupo de bancos. La operación generó ayer una caída de reservas de USD 850 millones, pero se estima que hasta fin de mes no se renovarán unos USD 3.600 millones. Al tratarse de una precancelación, adicionalmente el Tesoro ahorra un mes de pago de intereses.

Estas líneas crediticias se conocen como “repo”, ya que realidad son préstamos garantizados contra bonos emitidos por el Gobierno (pero que las entidades que los reciben no pueden vender). El stock original acordado hace un año y medio era de USD 4.900 millones, pero de ese total sólo seguirán vigentes unos  USD 1.250 millones.

Una parte del préstamo se cancela con los dólares que prestó el FMI (que realizará un nuevo desembolso en USD 7.600 millones en pocos días). Y un tramo menor se paga con colocaciones de Lecap que realizó recientemente el Tesoro.

 La línea “repo”de casi USD 5.000 millones vence a fin de año. El Gobierno comenzó a cancelarla anticipadamente para ahorrar intereses. Sólo se renovaría unos USD 1.250 millones. El préstamo se pagará con los recursos que aporta el FMI

A mediados de 2016 aportaron casi USD 5.000 millones entre siete bancos: HSBC, JP Morgan y Santander (que pusieron USD 1.000 millones cada uno), junto a Deutsche, BBVA, Citi y UBS, que prestaron unos USD 500 millones cada uno.

En ese momento, la tasa pactada fue Libor más 2,9% anual, lo que significaba un rendimiento en dólares apenas superior al 5% anual. Y aunque ahora las negociaciones se manejaron con hermetismo, algunos bancos no quisieron renovar el “repo” y los que sí accedieron pidieron tasas mucho más altas. Por eso, el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, junto al secretario de Finanzas, Santiago Bausili, decidieron reducir al mínimo posible esta línea crediticia.

Según pudo establecer Infobae, aproximadamente sólo se renovará alrededor de USD 1.250 millones, lo que significa la cancelación de unos USD 3.650 millones.

La cancelación parcial del “repo” no toma por sorpresa al mercado, ya que era algo que el Tesoro le venía adelantando a bancos y fondos de inversión. Incluso es algo que también aparece en el acuerdo con el Fondo, a la hora de estimar las necesidades de fondeo para lo que resta de 2018 y el 2019.

Con la caída de ayer, las reservas del Central quedaron en USD 50.271 millones. En breve seguirán cayendo porque continuará la operación de cancelación de este préstamo del consorcio de bancos. Sin embargo, debería recuperarse hacia fin de año, cuando el Fondo efectúe su próximo desembolso.

 

fuente INFOBAE

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