Fracturada desde hace más de dos años y sin visos de reconciliación entre los dos sectores en pugna, el futuro de la CTA Autónoma, que hasta hoy encabeza Pablo Micheli , podría resolverse próximamente en algún despacho del Ministerio de Trabajo.

Ricardo Peidro, el número dos de Micheli, se abrió en diciembre de 2016 de la central obrera junto con otros integrantes del consejo directivo. Desde entonces montaron un búnker aparte, en Perón 3866, y se jactan de tener mayoría. La pelea es aún parte de una interna mucho mayor, que engloba al gremio estatal de ATE, el sector de mayor peso y trascendencia en el rompecabezas de la CTA, ya que es el que aporta más afiliados y el que alimenta de recursos la caja. Micheli es resistido por la cúpula nacional de ATE, que encabeza Hugo Godoy, el ladero principal de Peidro y Víctor de Gennaro en esta cruzada.

Con procesos electorales en paralelo, Micheli y Peidro avanzan por separado para quedarse con el sello de la CTA Autónoma. Sigue la pulseada desde afuera Hugo Yasky, líder de la CTA de los Trabajadores, el tercer sector en el que quedó dividida la central obrera que nació en 1992 para enfrentar al sindicalismo que estaba alineado con el menemismo en torno de la CGT. Yasky, que también renovará el mandato este año, aspira a unificar su central con la de Micheli. Pero antes debería resolverse la pelea de fondo en la Autónoma.

Micheli hizo su propio acto eleccionario el 28 de junio pasado, en el que tuvo una competencia casi testimonial de un sector de la izquierda. Se quedaron a su lado la Federación de Trabajadores de la Energía, Luz y Fuerza de Mar del Plata y La Pampa, y el Movimiento Territorial de Liberación.

Peidro, en tanto, celebrará su elección el 8 del mes que viene. Cuenta con el respaldo de la mayoría de las seccionales provinciales de ATE, la Conadu Histórica, la Federación Azucarera Regional y la Federación Nacional Docente, entre otros. Tanto Micheli como Peidro recurrieron al Ministerio de Trabajo para impugnar el proceso eleccionario de su rival. Ambos desconocen cualquier tipo de legitimidad y se acusan de haber incumplido normas estatutarias.

El expediente en la cartera laboral lo siguen de cerca el secretario de Empleo, Horacio Pitrau, y la directora de Asociaciones Sindicales, Karina Palacios. Por orden del ministro Jorge Triaca , Micheli y Peidro será citados a una suerte de conciliación. La convocatoria sería antes del 8 de agosto.

En caso de fracasar, la CTA Autónoma podría hasta perder su inscripción gremial, según explicaron a LA NACION fuentes del organismo laboral. De todos modos, cerca de Triaca consideraron que el acuerdo entre las partes no sería utópico y hasta se evalúan alternativas para evitar la ruptura.

fuente LA NACION

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