SALTA.- Un cartel amarillo de enormes dimensiones con el mensaje: «Urtubey: desmontar es pecado», montó el sábado la organización ecologista internacional Greenpeace, frente a la Catedral de la capital salteña. La escena, que causó la sorpresa de turistas, se completó con la intervención de agentes de la Policía que obligó a que los activistas se retiraran.
Los ocho ambientalistas que participaron de la protesta, informó el diario El Tribuno, fueron demorados en la seccional de la zona y se les labró una contravención, aunque no fueron detenidos, como se informó en varios medios de prensa locales, en un primer momento.
Desde la Catedral Basílica de Salta, monseñor Dante Bernacky se mostró muy enojado al señalar: «No seamos tan ingenuos. Greenpeace es una organización internacional que tiene intereses económicos y políticos, que no son nada ingenuos. No critico el derecho a manifestarse de esta organización, pero sí me pareció absolutamente inadecuado que esta protesta se haga en el ámbito del santuario del Señor y la Virgen del Milagro, en vísperas de la entronización de las imágenes y en el marco de una campaña política».
Los activistas llegaron en vehículo a la Catedral y en pocos minutos erigieron la estructura que soportó el cartel. Algunos de ellos se subieron a esa estructura de más de siete metros, mientras que otros repartían volantes. Tras varios minutos, intervinieron efectivos policiales que comunicaron a los ambientalistas que debían retirarse.