Dijo que era una “operación legal sin nada extraño ni raro”, que toda la responsabilidad era de su padre, Franco, y que no sabía de qué se trataba. Así se defendió Mauricio Macri tras la revelación de los llamados Panamá Papers, en los que consta que el Presidente figuró hasta 2008 como director y vicepresidente de una firma offshore en Bahamas que no constaba en su declaración jurada de bienes.
Macri habló en una entrevista que dio al programa Voz y voto, de Córdoba, nota que ya estaba pautada desde hacía 15 días, pero en la que no pudo esquivar las preguntas sobre su relación con Fleg Trading, la compañía en la que aparece su nombre, creada en 1998 y cerrada diez años después, que fue parte de las filtraciones de documentos de paraísos fiscales que involucraron a líderes mundiales.

En medio de un clima de preocupación en la Casa Rosada, el Gobierno intentó ayer minimizar el escándalo y todo el gabinete hizo una cerrada defensa del proceder del Presidente, a pesar de que ayer mismo surgieron evidencias de otra sociedad, Kagemusga, aún vigente según los registros públicos de Panamá, donde se desató el vendaval. “Si tiene más sociedad, no lo sabe, pueden aparecer otras”, confesó a LA NACION un estrecho colaborador de Macri frente a las derivaciones que podría tener el caso.

“Es una operación legal, hecha por otra persona, constituyendo una sociedad offshore para invertir en Brasil, inversión que finalmente no se hizo y donde yo estaba puesto como director”, fue la primera reacción de Macri. El Presidente justificó la creación de esa empresa para la expansión del holding familiar, que pretendía extender la compañía Pago Fácil al país vecino. Algo de lo que se vive puertas adentro de la Casa Rosada frente a la incertidumbre de que puedan aparecer nuevas firmas lo terminó confirmando el propio Macri. “Me estuve interiorizando porque la verdad que no tenía ni idea de qué se trataba esa sociedad”, confesó en la entrevista, y reiteró que él no tenía obligación de declararla porque, aclaró, no era accionista. “No cobré dividendos ni honorarios”, agregó, y se permitió como chiste reclamarle a su padre que le pagara por haberlo puesto en el directorio.

Ante las críticas, Macri debió dar explicaciones por la firma offshore

La defensa oficial corrió por varios frentes. El propio Presidente salió a hablar de su participación y, en forma paralela, Franco Macri emitió un comunicado para desligarlo de cualquier responsabilidad. Los dos se defendieron mutuamente. Macri hijo dijo que su padre “no hizo ninguna cosa incorrecta” porque había declarado esa compañía ante la DGI y la había creado “con recursos genuinos que él tenía en la Argentina”.

La AFIP también jugó su parte. Si bien el titular del organismo, Alberto Abad, se excusó de dar información amparado en el secreto fiscal, el área de legales preparó un documento en el que se especifica quiénes están obligados y quiénes no a declarar su participación en una empresa offshore. En clara alusión a la situación de Macri, el texto concluye, en línea con lo que informó hasta ahora el Gobierno, que “una persona física residente en el país, que no sea accionista de una sociedad constituida en el extranjero y que integrando el directorio de la misma no perciba ingresos bajo ningún concepto está obligada a presentar una declaración jurada determinativa ni informativa ante el fisco”.

En la Casa Rosada conocían desde hacía por los menos 15 días la información que obtuvieron LA NACION y El Trece como integrantes del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ). Tuvieron que ir a buscar a los contadores y abogados de las empresas de los Macri para ensayar una respuesta, según confesaron ayer funcionarios cercanos al Presidente. “Ellos nos tranquilizaron, no hay ningún tipo de conmoción en el Gobierno”, intentaron minimizar las fuentes. Un estrecho colaborar presidencial contó que Macri estaba en calma, pero “sorprendido” por la “dimensión internacional” que tomó el caso.

El Presidente pasó el día en la Casa Rosada después de participar de una recorrida por la planta de YPF en Ensenada. No hubo convocatoria de prensa para la única actividad en público de ayer.

Los funcionarios nacionales no dudaron en defender al Presidente. Rogelio Frigerio dijo a la agencia DyN que a Macri se lo puede “investigar”, pero se mantuvo en línea con la posición oficial de la no existencia de delito. La vicepresidenta Gabriela Michetti contó que lo había llamado para consultarle y relató que Macri tiene “tranquilidad absoluta de conciencia”. Por el caso hasta debió responder la canciller Susana Malcorra, que consideró el procedimiento legal y que, por lo tanto, no afectará la imagen del Gobierno ante el mundo.

Del lado de los aliados de Cambiemos, la voz más resonante fue la de Elisa Carrió. Moderada, y vía Twitter, sólo le pidió a Macri “presentar las pruebas de sus dichos”.

Mauricio Macri

Presidente de la Nación

“Es una operación legal, hecha por otra persona, constituyendo una sociedad offshore para invertir en Brasil, una inversión que finalmente no se hizo. No hay nada extraño en la operación”

“No hay que mezclar, hay otros que usan paraísos fiscales para esconder dinero que ganan en forma mal habida, son dos cosas distintas. (…) No hice nada incorrecto. Estoy muy tranquilo”

 

fuente LA NACIÓN

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